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Cómo dejar tu trabajo de manera exitosa, elegante y libre de riesgos innecesarios

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Claves para dejar el trabajo de la mejor forma posible

¿Estas pensando en dejar el trabajo? ¿Tienes miedo por no saber si es lo correcto o lo mejor para ti y tu familia? Tranquila(o), no estás solo. Dejar un empleo produce una sensación de pérdida. Nos aterra pensar en la idea de que podemos equivocarnos y fracasar. Se siente como si actuáramos en contra de nosotros y fuéramos unos tontos por dejar algo que «otros ya quisieran» ¿Te suena?

Suele ser difícil atrevernos a renunciar de manera voluntaria cuando parece que todo el mundo esta feliz y satisfecho en su trabajo.

Dentro de ti sientes un deseo por hacer algo diferente con tu vida. Es una sensación de que estas aquí para algo mejor; algo que te inspire, te llene y te motive a hacer las cosas con pasión.

Es posible que no te guste lo que haces y ya no tengas ganas de trabajar más. Tal vez buscas una actividad en la cual puedas expresar y explotar tu talento; algo que este alineado con tu(s) propósito(s) en la vida, te llene de orgullo y te haga sentir que estás aprovechando cada día.

Necesitas sentir esa chispa de entusiasmo, pasión e inspiración que te permita encarar tus días con de manera positiva.

Hay quienes quieren un empleo más justo y bueno. Otros desean dejar el trabajo para emprender un proyecto, ser su propio jefe y poner en marcha algunas ideas.

Sea cual sea tu situación ¡Te felicito! porque no te conformas y ves más allá de tus actuales circunstancias. Sientes que el camino que has tomado ha cumplido su función y propósito hasta el momento. Pero ahora, es momento de hacer un cambio. El mundo tiene mucho más que ofrecerte.

Tal vez no te has dado cuenta pero, con el simple hecho de estar leyendo esto, en este momento, ya estás dando un primer paso adelante.

La mayoría de personas no buscan soluciones a sus problemas de infelicidad e insatisfacción laboral. Se quejan cada día de su trabajo y de su vida y se la pasan inconformes y deprimidos, pero no hacen nada para mejorar su situación.

Por fortuna no eres uno de ellos. Has llegado hasta aquí y es momento de darle un nuevo rumbo a tu vida personal y profesional.

Si constantemente te dices a ti misma(o) cosas como:

  • Quiero dejar mi trabajo ¡No puedo más!”.
  • Quiero renunciar pero necesito el dinero”.
  • Quiero irme pero tengo miedo”.

Si sufres de estrés excesivo y no te sientes bien en el lugar donde laboras actualmente, entonces este artículo es para ti.

Primero que nada te contaré los motivos válidos (las señales) que debes considerar y por los cuales deberías platearte renunciar a tu trabajo de manera voluntaria. De diré cómo puedes hacerlo de manera exitosa, sin poner en riesgo lo que ya tienes y evitar meterte en aprietos innecesarios.

Desde ahora te adelanto lo siguiente:

Cambiar de situación laboral no es facil. Es un proceso que requiere valor, convicción, paciencia y perseverancia. Sin embargo, eso es mejor que desperdiciar tus mejores años de vida haciendo un trabajo que aborreces o no te gusta ¡Te lo garantizo!

Jamás podrás mostrar lo mejor que hay en ti, ni explotarás tus verdaderas capacidades y potencialidades si te conformas con una vida a medias. Harás las cosas solo para cumplir; cambiando tu felicidad, realización y éxito personal solo por una recompensa monetaria “segura” al final de cada mes.

Pero no te confundas; este no es el típico articulo “motivacional” sin fundamento, donde te digo que te aventures a dar el salto sin consideraciones ni precauciones. Antes de todo deberás tomar en cuenta algunos aspectos clave que trataremos a continuación.

Antes de dejar el trabajo, por favor considera esto…

Al querer dejar un trabajo, las personas suelen cometer el error de permanecer en él o incluso dejarlo por las razones equivocadas. Es por eso que quiero contarte los 3 errores que deberías evitar antes de renunciar. Después veremos los 7 motivos (válidos) para dejar tu trabajo, para que puedas asegurarte que estás tomando una decisión adecuada.

¿Estás lista(o)? Si lo estás entonces, acompáñame…

Error 1: Nos trabajes sin un objetivo claro

Deja de trabajar solo porque “es lo que toca” y lo que toda la gente hace. Cada actividad que ocupa tú tiempo, debe tener un objetivo claro y definido.

Cuestiona todo lo que haces y cambia las creencias que rigen tu vida.

Respóndete las siguientes preguntas y anota la respuesta en una libreta de notas personales:

  • ¿Por qué trabajas? ¿Hacia dónde quieres llegar?
  • ¿Lo que haces y quieres hacer hoy, realmente te llevará dónde quieres estar mañana?
  • ¿Qué estarás haciendo y cómo será tu vida en 5 y 10 años a partir de hoy?
  • ¿Te gusta cómo te ves en ese futuro?
  • ¿De qué manera te visualizas cuando llegues a los 70 u 80 años?

Ganar dinero no debe ser el objetivo primordial del trabajo. Desde mi experiencia sé que eso jamás sacara lo mejor de ti. Necesitas tener un objetivo más grande que solo satisfacer tus necesidades y deseos personales. Necesitas una sensación de contribución, realización y convicción de estar avanzando por un rumbo grato, inspirador y apasionante.

Piensa que cubrir tus necesidades personales básicas es una tarea relativamente fácil cuando quieres y aspiras a un objetivo más grande que solo satisfacerte a ti mismo. Dejarás de luchar cada día para sobrevivir y te enfocarás en dar para recibir ¡Ahí esta la clave!

Por eso, antes de renunciar de manera voluntaria, define unas razones lo suficientemente válidas para hacerlo. Si no lo haces, podrías obtener más de lo mismo en algún otro empleo indeseado y al final nada cambiará.

[En el siguiente apartado veremos 7 de los motivos principales o “señales” validas para dejar tu trabajo]

Error 2: Aceptar un aumento de salario para permanecer laborando

Imagina que tienes pensado dejar tu trabajo en los próximos días, entonces tu jefe(a) llega y te dice:

Te tengo una gran noticia… Te voy a dar un aumento de x% si te quedas con nosotros…

Dime ¿Qué harías?

La respuesta típica a esta oferta seria:

Me quedaría dependiendo de cuanto sea el aumento me van a dar…

Esta manera de pensar es el gran error que comente la mayoría personas cuando reciben una oferta de parte de su empleador o su jefe.

Si tu problema es salarial; es decir, ganas menos de lo que mereces, entonces está perfecto, no tengo nada que decirte. Acepta ese aumento salarial que te corresponde por dar tus servicios (y entregar tu talento, energía, tu tiempo de vida) a la empresa.

Sin embargo, debes saber que en la mayoría de casos el detonante de la insatisfacción laboral no proviene de la cantidad de dinero que se percibe. Es un problema más profundo que surge de otras causas.

La mayoría de gente acepta ese aumento, para días después darse cuenta que las cosas no han cambiado en absoluto. La razón es obvia: “no puedes cubrir la luz del sol, cubriendo la luz de la luna“.

Y es que si quieres quedar realmente conforme y satisfecho, deberás llegar hasta la raíz de tu problema.

Si te ofrecen un aumento de sueldo para que sigas laborando en ese lugar, analiza si de verdad necesitas más dinero o si tu infelicidad proviene de otra fuente.

Pensar en la idea de recibir más dinero se siente bien ¡Por supuesto que sí! pero por favor, sé más detallista con lo que quieres y no te dejes guiar por el objeto que brilla a simple vista y a todo el mundo. No todo lo que brilla es oro.

Piensa y analiza a costa de qué vas recibir tal incremento salarial ¿Qué todo va a cambiar en consecuencia a raíz de obtener más dinero a cambio?

Si para ganar más, tendrás que ser más infeliz haciendo más de lo que no te gusta ni te importa, teniendo que soportar una situación que te deprime, te enoja o te aburre, entonces replantea tus prioridades, tus motivos y valores personales.

Si NO tienes una mentalidad adecuada, ganar más dinero sólo te hará comprar más basura para almacenarla en tu casa. Serán cosas que crees que te harán feliz pero que en realidad solo intentan tapar un hueco existencial que necesita ser cubierto con algo que más que solo productos industriales provenientes del supermercado o alguna plaza comercial.

Y eso que aun no mencionó que un salario más alto (en la gran mayoría de casos) significa tener más responsabilidades, y en muchos de esos casos también implica dedicar más tiempo, atención y energía de tu parte. Tiempo valioso que tendrás que restar a otras areas importantes y vitales para tu felicidad, como puede ser por ejemplo, tu tiempo en familia.

Tal vez tu(s) hijo(s) prefiera(n) (y necesiten) más de tu presencia y atención, antes de poder comprarles esa nueva tableta o aquel juguete para entretenerse y “compensarlo(s)” por el tiempo que no puedes brindarles debido al exceso de trabajo.

Error 3: Temor a ser criticado

Si antes de dejar tu trabajo, tratas de encontrar personas que te apoyen y te hagan sentir que estás tomando una buena decisión, posiblemente las encuentres. Sin embargo, muy seguramente serán una minoría. De hecho, debo decirte que lo más probable que las personas que te rodean te digan lo contrario.

Muchos tratarán de convencerte de que estas equivocado. Incluso tratarán de infundirte miedo y dudas. No obstante, aunque eso suceda, debes recordar que las personas tienden a ser pesimistas por naturaleza.

Y no estoy diciendo que no debes escucharlas. Por supuesto que es bueno considerar los puntos de vista que te permitan considerar otros factores y variables. Solo te invito a que analices sus consejos con un criterio amplio, hagas un análisis considerando los pros y contras y crees un plan tomando en cuenta los aspectos clave que veremos en un momento.

¿Cuándo renunciar a un trabajo? Señales y motivos (válidos) para dejar el trabajo

Cuéntame ¿Por qué quieres dejar tu empleo actual? ¿Cuáles son tus motivos? ¿Cuál es la raíz de tu insatisfacción o inconformidad laboral?

Antes de renunciar, no hay cosa más importante a tener en cuenta que los motivos por los cuales quieres hacerlo.

Unos motivos equivocados, te harán tomar decisiones que parecerán acertadas a simple vista y de manera momentánea, pero que podrían llevarte a una situación peor que la que tienes ahora.

Por eso antes de todo, necesitas profundizar en ti y descubrir la raíz que te genera tal deseo. Debes ser sincero contigo mismo y cuidar de no estarte engañando con excusas o pretextos que solo son consecuencia de una causa raíz .

Es común que nos enfoquemos más en lo que NO queremos y perdamos de vista por completo lo que SÍ queremos.

Si te enfocas en lo que no quieres, lo único que harás será huir de tu situación actual, sin ser consciente de la dirección que tomas ni hacia dónde te diriges. Serás como el antílope huyendo del león, y nunca estarás tranquilo. Podrías estar tan concentrado en huir del depredador y librarte de él, que de un instante a otro, podrías encontrarte en un lago atestado de cocodrilos.

A lo que te resistes, persiste

— Carl Jung

Debes poner el enfoque en aquello que deseas; en el destino o resultado que buscas, y dejar de enfocarte tanto en lo que no quieres o no te gusta.

Huir de algo “peor” para llegar a algo “menos peor” no tiene sentido. Así jamás le darás sentido a tu vida, tendrás un sensación de vivir a medias y no disfrutarás tu vida completamente.

Recuerda que cada decisión que tomas, está alimentada por dos fuerzas: el amor o el miedo ¿De qué lado quieres vivir tú?

Dicho esto, ha llegado el momento de darle claridad a tu situación actual. A continuación te daré las 7 razones más poderosas y validas para dejar tu trabajo. Varias de ellas tienen un enfoque visto desde el miedo, por lo cual te recomiendo que, una vez que tengas claras tus razones, las conviertas a positivo; es decir, te enfoques en aquello que sí quieres traer a tu vida más que en lo que quieres dejar atrás. Si lo haces así, automáticamente y de manera progresiva, lo que no deseas se alejará de ti y caminarás hacia una situación deseable, armoniosa y beneficiosa.

Motivo 1: Renuncias por congruencia personal

Tal vez no lo sepas, pero estamos viviendo en una época de oportunidades como nunca antes en la historia humana. Sin embargo, eso no sirve de mucho en un mundo donde la mayoría de gente no sé conoce a sí misma, no saben lo que quieren y persiguen ciegamente objetivos y metas que realmente no les motivan ni les inspiran.

[Artículo recomendado: No tengo metas ni objetivos en la vida ¿Qué hago?]

La gente trabaja duro, pero sin un objetivo claro y definido. Siguen los mismos “sueños” del vecino, sin cuestionarse si realmente lo que haces cada día los hace vibrar desde el interior. Esto genera una vida dispersa y poco alentadora; ocupada en asuntos “importantes” que solo les mantienen ocupados.

La mayoría toma el dinero como su objetivo final y gastan sus días persiguiéndolo ciegamente. No se dan cuenta que lo mejor, lo único y más preciado que tienen es su tiempo, el cual avanza y fluye de manera incesante.

Cuando no conoces tus valores, talentos, intereses y anhelos más profundos, enfocas tus esfuerzos y canalizas tu energía en actividades sin sentido y que no te dan felicidad.

Realizas muchas actividades que crees que te benefician pero no lo hacen. Son tareas que no están en sintonía con lo que eres, quieres, necesitas y valoras en esta etapa de tu vida.

La gente se queja de un trabajo donde no los valoran; sufren de estrés excesivo y malos tratos, pero aun así no se mueven. Prefieren vivir infelices como un muerto en vida, en vez de hacer algo al respecto y tomar las riendas.

Y la razón de esto es muy simple…

La mayoría de personas prefieren la infelicidad antes que la incertidumbre.

Nadie nos enseña a lidiar con nuestros miedos, ni a ver la vida como el regalo que realmente es. Un obsequio que hoy tenemos en nuestras manos y tarde o temprano, nos guste o no, se nos arrebatara de las manos sin nuestro consentimiento y sin previo aviso.

[Artículo recomendado: Te vas a morir, tu vida es ahora ¿Qué estás haciendo con ella?]

La mayoría de personas viven con mentalidad de escasez, buscando sobrevivir y “librarla” lo mejor posible, en vez de supervivir y hacer que cada día cuente.

Esa es la razón principal por la que muchas personas, a pesar de estar inconformes con su trabajo, no buscan otras alternativas.

¡Que eso no te ocurra a ti! Si quieres, debes y necesitas dejar tu trabajo por “X” o “Y” razón, entonces debes debes seguir ese impulso de inconformidad y rebeldía. No tienes que conformarte con una vida a medias si tu corazón te dice contrario.

[Artículo recomendado: Siento en mi corazón que debo hacer algo diferente]

Es momento de mirar alto y buscar nuevos horizontes. Debes ser congruente contigo mismo y utilizar tus mayores recursos (tiempo, enfoque, energía y dinero) en hacer algo por lo cual puedas sentir verdadero orgullo, que sea satisfactorio y gratificante.

Motivo 2: Sufres de insatisfacción, tensión y estrés laboral

Nadie puede hacer un buen trabajo si careces de interés, deseo, inspiración y entusiasmo. Eso ocurre cuando lo que haces:

  • No te gusta
  • No te interesa
  • No te motiva ni te inspira
  • No te lleva a algo deseado en el futuro.

Sin esos 4 ingredientes es muy difícil, o más bien diria imposible, que des lo mejor de ti, estés bien contigo mismo y hagas un buen trabajo ¡No hay manera!

Si no te importa ni te motiva lo que haces, solo harás lo necesario o lo mínimo indispensable para cumplir, pero nunca mostrarás tu potencial verdadero.

Buscaras maneras de «pasar el rato» en cualquier actividad sin sentido, pero sentirás muy en el fondo que algo no anda bien.

La falta de motivación y entusiasmo, excesito estrés, aburrimiento y tensión, son grandes razones para buscar otro trabajo, o en su caso, crear un proyecto propio que te aporte la satisfacción y realización personal que necesitas.

Motivo 3: Injusticia en tu empleo actual

Tal vez lo tuyo no sea emprender o crear un proyecto, posiblemente solo quieres un trabajo más justo que te retribuya como te corresponde. Si es así, entonces tienes una razón muy valida para abandonar tu trabajo actual.

Existen muchos empleadores que mal pagan a su personal. Quieren sacar el mayor provecho y “exprimirlos” al máximo, invirtiendo lo menos posible.

Desde mi punto de vista, este tipo de empresas o “jefes”, no saben ser abundantes. No tienen idea de lo que significa tener impacto social con su empresa/negocio, y no tienen interés en aportar positivamente al mundo.

No se dan cuenta del efecto en cadena y contraproducente que produce tener empleados molestos e insatisfechos con su salario.

Una persona que siente que su trabajo y esfuerzo no es valorado ni recompensado de manera justa, es alguien que no dará lo mejor de sí, ni estará totalmente comprometido con la empresa/negocio a la que brinda sus servicios. Hará su trabajo de manera mediocre y nunca será completamente responsable con sus tareas.

Si tienes un jefe así, o trabajas para una empresa de este tipo, entonces no tienes mucho que pensar. No deberías desperdicies tu tiempo y talento trabajando para alguien que no te valora. Son empresas, negocios o instituciones que solo quieren sacarte el mayor “jugo” posible, sin retribuir de manera justa y equitativa.

Jefes así carecen de liderazgo verdadero y en cualquier momento pueden darte las gracias y despedirte sin miramientos ni razón alguna por alguna personas que puede cobrarles menos.

Si te sientes con injusticia laboral, ya sea porque estas mal valorado, o porque percibes situaciones que te hacen estar inconforme, entonces primero platícalo con tu jefe o responsables inmediatos. Busca un acuerdo y si este no llega, entonces será momento de buscar “nuevos aires” y darle nuevo rumbo a tu vida.

Motivo 4: Pésimo ambiente laboral y compañeros tóxicos

Aunque un mal ambiente laboral no es considerado por muchos como un motivo suficiente para dejar un trabajo. Personalmente creo que sí debe serlo.

Piénsalo, pasamos alrededor de 10 horas o más trabajando. Eso significa, más de la tercera parte de nuestra vida. En cierto modo, todas las personas que trabajan contigo forman parte de ti, ya que pasas más tiempo con ellos que con tu propia familia o amigos.

Tomando eso en cuenta, entonces imagina tener que estar todos los días en compañía de personas que no congenian contigo, no te apoyan y no disfrutas de su compañía y presencia.

Si ese es tu caso, te aconsejo que primero busques la manera de resolver las inconformidades y fricciones que tengas con uno o varios integrantes de tu círculo laboral. Si no puedes solucionarlo, comienza a buscar un lugar donde puedas desenvolverte mejor, y te sientas cómodo con las personas con las que formas equipo.

Motivo 5: Excesivo tiempo muerto y peligro implícito

Durante algunos años estuve trabajando en un lugar que quedaba a 1 hora de distancia del lugar donde vivía. Tenía que viajar por autopista cada día laboral y cuando había mucho tráfico y embotellamientos, esto se podía convertir hasta en 2 horas.

Puede no parecer mucho tiempo, pero realmente significa permanecer sentado en el auto de 40 a 48 horas al mes en el tráfico, o lo que es lo mismo, hasta 576 horas al año. Esto es el equivalente a pasar 24 días cada año sentado en el transporte (Automóvil, Autobús, Metrobús o Motocicleta) para llegar al trabajo.

¿Te puedes imaginar lo que significan pasar 24 días de cada año de tu vida sin parar, utilizados en transportarte a un lugar donde tal vez no quieres estar? Creo que es impensable…

Además, si a tu insatisfacción y pésimo ambiente laboral, le sumas el costo de tiempo que significa trabajar ahí, entonces yo creo que tienes grandes razones para dejar ese trabajo.

Si tardas todo ese tiempo en llegar a un lugar al que no quieres llegar solo por la recompensa monetaria de cada mes, entonces replantea tu manera de vivir y tus valores personales.

Y sé que te puede dar miedo, pero dime ¿Acaso ese es el único lugar donde te pueden contratar? Piensa que la demás gente del mundo no trabaja donde tu trabajas, y también ganan dinero para vivir. Piénsalo de esa forma cuando sientas que tus opciones son escasas y debes quedarte.

Ahora por el contrario, si gozas un “buen trabajo” y tu único problema es la lejanía. Entonces hay maneras de aprovechar tu tiempo en carretera.

Algo que yo hacía cuando estaba en esa situación, era escuchar podcast en el trayecto. Descargaba apps como Ivoox, ITunes o Spotify y escuchaba audios instructivos que me hicieran crecer como persona y me ayudarán a expandir mi mente y mis horizontes. Si vas en metro o en autobús, incluso puedes leer un buen libro en físico o digital.

Mucha gente escucha música todos los días en su auto, pero no se percatan que parte de ese tiempo puede ser utilizado para cultivarse y aprender cosas nuevas. ¡Comienza a hacerlo tú también y aprovecha el trayecto!

Motivo 6: Un deseo ardiente de tener más Libertad

Libertad significa poder tomar tus propias decisiones para hacer lo que quieres hacer. Es por eso que si no te sientes bien, cubriendo la agenda diaria que se te impone un trabajo por cuenta ajena. Entonces deberías considerar adentrarte en el mundo el emprendimiento y crear tu propio proyecto/negocio.

Si la libertad es uno de tu valores más preciados (y no hablo solo de libertad financiera), entonces es probable que tengas alma emprendedora.

Si es así, comienza definiendo tu idea (sin dejar tu trabajo por el momento) y plantea hipótesis acerca del tipo de servicio o producto que te gustaría crear. Cuando lo tengas, haz una prueba y valida la idea.

Dejar tu trabajo para crear tu negocio, comúnmente es un proceso de transición donde comienzas dando pequeños pasos cada día, que a la larga y de manera progresiva, te permiten dejar tu empleo para hacer lo que realmente te motiva, te interesa, te apasiona y te inspira.

Motivo 7: Necesidad de ir en busca de un sueño o un objetivo importante

El emprendimiento es una las razones más comunes por la que muchos desean dejar su trabajo. Pero hay quienes desean dejar su trabajo para viajar, estudiar, o para cuidar y educar a sus hijos.

Sea cual sea aquel sueño/objetivo que quieres y necesitas perseguir. Debes tomar una pausa para tener una conversación profunda contigo mismo y definir bien tu siguiente pasó.

Para esto, te recomiendo que elijas la opción que más excitación y miedo te cause. Esa es una excelente combinación de emociones que te puede servir como brújula para elegir el mejor camino.

Hacer lo que tu intuición te dice, te proporciona la certeza de estar dirigiendo tu vida por el camino de más congruencia con tus valores personales.

Y aunque la vocecita del miedo te puede decir que no lo hagas, debes atreverte. Recuerda que el mundo es de los Doers; de aquellos que se atreven y ponen e marcha sus ideas.

Aunque emprender no es el camino fácil, ni el más glamuroso en un inicio, a la larga te puede llenar de grandes recompensas y satisfacciones, brindarte valiosas lecciones, buenas experiencias y estar libre arrepentimientos en el futuro.

Cómo dejar tu trabajo sin estrés y de manera exitosa

Una vez que has definido tus motivos para dejar tu trabajo enfocándote en lo que sí quieres, es momento de tomar acción y poner manos a la obra.

Presta atención a lo que quieres y lo que no quieres se irá en consecuencia y de manera progresiva.

Maurino M. Loyola

Puedes estar en una de las siguiente situaciones:

  1. Quieres dejar tu trabajo para conseguir otro mejor.
  2. Deseas dejar tu trabajo para emprender.
  3. Quieres cumplir un nuevo reto personal; estudiar un idioma, hacer un viaje sin fecha de regreso, estudiar una carrera universitaria o encargarte del cuidado y la educación de tus hijos personalmente.

Dependiendo de tu situación, serán las acciones que deberás tomar para salir airoso y tener éxito. Es por eso que a continuación, veremos los aspectos clave que necesitas considerar, dependiendo cual sea tu caso particular.

Caso 1. Quiero dejar mi trabajo para conseguir otro mejor

Ya sea que sufras de estrés, falta de tiempo, injusticia laboral o cualquier otra razón para abandonar tu trabajo, vamos a ver los 4 aspectos que debes tener en cuenta para dejarlo y conseguir algo mejor.

1.1 Define tu trabajo ideal

No puedes buscar un “buen” trabajo cuando no sabes lo que eso significa. Buenos trabajos pueden ser muchos, pero todo depende de lo que tú quieras hacer, de tu situación particular, tus necesidades y creencias personales.

Necesitas definir lo que “buen” trabajo significa para ti y solo para ti, sin considerar lo que la sociedad dice que «es» bueno o lo que debería de ser porque ya esta establecido.

Escribe un una libreta o bloc de notas, lo que un empleo bueno y justo significa.

  • ¿Qué es un trabajo justo?
  • ¿Qué es un buen trabajo?
  • ¿Qué tipo de actividades me visualizo haciendo en un dia común y ordinario?
  • ¿Cuál es el ambiente laboral en el que me gustaría desenvolverme?
  • ¿Cuál es estilo de vida que mejor se adapta de mi personalidad y a mis necesidades actuales? ¿Qué tipo de empleo sería afín con dicho estilo de vida?
  • Si se requiere ¿Qué tan lejos estoy dispuesto a viajar cada día para llegar a mi lugar de trabajo?
  • ¿Qué me brindaría satisfacción, pasión y orgullo?

Plantea estas y todas las preguntas que consideres importantes, que describan detalladamente las características que deferían un buen trabajo para ti. De esta manera sabrás a qué aspiras, y lo que realmente estás buscando.

Recuerda:

No hay viento favorable para el que no sabe a dónde va.

— Seneca

1.2 Mejora tus competencias, conocimientos y habilidades

Así como pides, se te pedirá. No puedes esperar benéficos si no aportas proporcionalmente a la persona o empresa que te esta retribuyendo.

Si el trabajo que sueñas y necesitas requiere que obtengas ciertas habilidades y conocimientos, entonces capacítate. Estudia, cultívate y prepárate tanto como sea necesario.

Si quieres «algo», «algo» te cuesta.

No puedes pretender obtener «algo», sino estas dispuesto a hacer lo necesario para merecerlo.

Invierte en ti mismo. Aprende a utilizar ese software, compra ese curso presencial o en línea, practica ese idioma. Mejora los aspectos clave que sabes que te darán mayores oportunidades y te brindarás más probabilidades de tomar ese tipo de empleo.

Puedes tardar cierto tiempo en prepararte y tener que permanecer en tu trabajo actual varios meses más. Pero piensa que esa es la cuota de esfuerzo, incomodidad y sacrificio que tienes que pagar si de verdad deseas aquello lo dices querer. SI no estás dispuesto a pagar el precio, entonces no lo quieres realmente.

[Artículo recomendado: ¿Tienes un deseo genuino o es un simple «me gustaría»?]

1.3 Comunicación familiar

Tendrás que comunicar tu deseo por dejar el trabajo a los integrantes de tu familia. Sobre todo si ellos dependen completamente de tus ingresos.

Esto es importante porque en tal situación todos deberás cooperar para caminar hacia un mismo objetivo. Si no se los comunicas podrían ocurrir situaciones que no tenías previstas y caer en gastos que estaban dentro tus planes.

Prepararte para dejar tu trabajo suele significar que deben ahorrar y perderse de algunos “gustos” o placeres no vitales ni necesarios, a los que posiblemente estaban acostumbrados.

Si renuncias antes de encontrar otro trabajo, entonces estos ahorros deberán ser obligatorios. Por eso debes platicarlo, porque son un equipo familiar y lo harán juntos.

Si no tienes una familia que dependa de ti, aún así debes platicarlo con las personas con quien vives. Piensa que si algo llega a salir mal en tu plan, ellos serán quienes podrán apoyarte para salir adelante.

1.4 ¿De qué manera conseguirás otro trabajo?

Tienes 2 opciones:

  1. Puedes dejar tu trabajo hasta que seas contratado en otro lugar. Mientras tanto puedes estar acudiendo a entrevistas laborales por las tardes y pedir algún permiso de salida.
  2. Puedes prepararte financieramente, haciendo un colchón de dinero que te de “oxigeno” por varios meses, renunciar de forma voluntaria y dedicarte 100% a conseguir otro trabajo.

La opción “1” es la más viable para la mayoría, ya que te permite mantener tu empleo actual sin necesidad de arriesgarte demasiado. Mientras tanto, puedes prepararte, tomando cursos formativos y capacitaciones para ser un mejor candidato.

Aunque esta opción puede traerte dificultades para acudir a entrevistas en horario laboral, deberás pedir permisos de salida sin miedo. Esto es lo que tendrás que arriesgar con tal de buscar un futuro mejor para ti y tu familia.

La desventaja que hay en esta opción es la facilidad con la que puedes caer en confort, y postergar demasiado tu búsqueda de trabajo. El hecho de tener dinero “seguro” cada mes, puede producir apatía y procrastinación en tus planes.

Si eliges la opción “2” (la cual es más arriesgada si tienes gastos que cubrir de manera obligatoria) tiene la gran ventaja de que puedes utilizar el 100% de tu tiempo en prepararte para conseguir otro trabajo.

Además puedes aplicar a todas la entrevistas de quieras sin problemas de horario. Esto te puede ayudar a enfocarte totalmente en ser contratado en el empleo que exactamente estás buscando, y aprovechar todas las oportunidades que se te puedan presentar.

El problema con esta opción es que, si no administras bien tu dinero, o no ahorras lo suficiente, puedes caer en una situación tensa y estresante que te puede hacer tomar decisiones precipitadas. Si esto llega a ocurrir, podrás aceptar cualquier empleo más ser una necesidad que por deseo y convicción.

Muchas personas dejan su trabajo y después se arrepienten, porque dejaron algo malo para entrar a algo peor. Por eso es importante seguir un plan y ser muy detallista y minucioso con el trabajo que estas por aceptar.

Cuando tengas bien definidos estos puntos puedes pasar dar el siguiente gran paso: La renuncia.

Caso 2. Quiero dejar mi trabajo para emprender mi propio proyecto

De la misma manera que aquellos que desean encontrar otro empleo, debes prepararte y hacer una planeación.

Este es un camino complicado y lleno de incertidumbre que representa un gran reto, pero también es el camino que mayores satisfacciones, ventajas y beneficios puede ofrecerte.

Emprender significa crear un negocio que permita hacerte independiente financieramente, solucionando un problema de la gente, cumpliendo un deseo y cubriendo alguna demanda del mercado.

Formar un negocio es como tener un hijo. Desde que nace debes procurar su bien; darle atención, cuidados, dirigirlo a lo largo del tiempo hasta que paso a paso vaya creciendo y pueda sostenerse y mantearse por si mismo.

Las características y aptitudes que requieren ser empleado, difieren mucho de ser emprendedor o empresario. A diferencia de un empleo, donde solo tienes que ocuparte de tus atareas y responsabilidades asignadas, como director de tu negocio, tienes que hacerte cargo muchas partes tu mismo. En especial al inicio, si es que careces de capital para poder delegar actividades y contratar personal de apoyo.

Como empresario no tienes una sola actividad o responsabilidad por la que se te paga al final de cada mes. Debes gestionar la incertidumbre y poner disciplina, enfoque y esfuerzo para levantar y crecer el negocio.

Si quieres dejar tu trabajo para emprender, entonces quiero darte esto 4 recomendaciones que debes tener en cuenta antes de dar el salto.

2.1 Conoce tus razones personales

Muchos creen que emprender es la solución a sus problemas. Se imaginan algo muy glamuroso que les permitirá ser multimillonarios y poder vivir sin trabajar.

Y claro que es posible, pero para llegar a ese punto tendrás antes que hacer méritos y crear una empresa solida. Esto te puede años, incluso décadas. Es por eso que crear un negocio requiere de algo más que solo tener deseos por las recompensas económicas.

Y esque los inicios son duros; debes esforzarte mucho, tener amor lo que haces, tesón y una disciplina inquebrantable para lograr tus objetivos.

Al no es un camino fácil, vas a tener que sacrificar tu confort, y estar dispuesto a hacer lo que sea necesario para tener éxito. Es por eso que necesitarás una gran claridad mental, una motivos grandes y un plan claro y definido, antes aventurarte a crear un negocio.

Debes estar dispuesto a sacrificar tu confort y necesidad de un salario fijo cada mes y hacer lo que sea necesario para tener éxito.

Necesitarás una gran claridad mental, una motivos grandes y un plan claro y definido antes aventurarte a crear un negocio.

Si tienes verdadero espíritu emprendedor entonces tienes una necesidad por destacar, trascender, hacer una diferencia, aportar al mundo y recibir recompensas proporcionales por ello.

Como lo dije en este artículo, no tienes que enfocar tu mira solo en el dinero que quieres ganar, sino en satisfacer a tus futuros clientes en un %100 o más. Además, lo que hagas debe estar alineado con lo que eres; con tus valores, convicciones y sueños personales. Solo así encontrarás un propósito duradero y significativo en tu proyecto.

Te invito a que elijas un día de la semana que puedas estar tranquilo y a solas y tomes una pausa para conversar contigo. Pregúntate: ¿Por qué quieres emprender? ¿Qué es lo que te impulsa a crear un negocio? ¿Cuáles son tus motivos reales y sinceros?

[Artículo recomendado: Antes de crear un negocio pregúntate esto]

Olvídate por un momento de tus necesidades personales y piensa ¿De qué manera te gustaría beneficiar a la gente? ¿En qué puedo y quiero ayudar? ¿Cuál es el deseo real y profundo detrás de mis ganas de emprender?

Muchas personas emprenden con el único fin de ganar dinero o de saldar sus deudas. Tiempo después se dan cuenta de que sus razones no eran las adecuadas, tiran la toalla al tomarse con la adversidad y caen en quiebra financiera.

Si no quieres que te suceda, entonces define un objetivo claro, concreto y motivante. Olvídate de lo que espera de gente de ti o de tus deseos agradar a los demás y vivir de las apariencias. Porque para lograr lo que realimente deseas, primero deberás ser acreedor con creces y tener los méritos suficientes para recibirlo. Nada llega de la nada.

2.2 Comunicación familiar efectiva

Si tu familia depende económicamente de ti, debes comunicarles tus intenciones de emprender desde el momento que comienzas a planteártelo.

Necesitaras de su apoyo, ya que serán tu soporte vital a lo largo del camino. Deberán ser conscientes de los cambios que se avecinan y también lo que eso implicará en su dia a dia .

Emprender significará incertidumbre, sobre todo al inicio. Por eso los integrantes de tu familia deben estar todos en sintonía con el nuevo objetivo y las nuevas normas en gastos, ya que todos van en el mismo barco.

Inclúyelos en la etapa de planeación, gestación e implementación. Hacerlo no solo será un apoyo moral para ti, también podrán darse cuenta hacia dónde se dirigen y qué quieren conseguir.

2.3 Define de qué manera darás inicio

Tienes dos opciones.

  1. Puedes permanecer en tu trabajo, y comenzar a planear, validar y ejecutar tu proyecto hasta que puedas dar el salto y dedicarte a él al 100%.
  2. Puedes prepararte financieramente, ahorrando lo suficiente para tener la inversión inicial requerida y un colchón de seguridad de varios meses o años en gastos, renunciar y dedicar el 100% de tu tiempo, enfoque y energía a crear tu proyecto.

Cómo te podrás imaginar, la opción 1 es la más viable, ya que te permite seguir teniendo ingresos mientras trabajas en tu idea sin arriesgarte demasiado.

La desventaja de esta opción es que puede demorarte mucho más, debido a que tendrás un tiempo limitado para trabajar, puedes terminar muy agotado en las jornadas del día y por lo tanto, va a requerir esfuerzo y sacrificios extras.

Además, puedes llegar a procrastinar mucho si no tienes disciplina y te sientes cómodo teniendo ingresos recurrentes provenientes de tu empleo.

Por otro lado, la opción 2 menos recomendable debido al tiempo excesivo que puede llevarte reunir ahorros suficientes y el riesgo que implica renunciar y dar el salto a un proyecto que apenas se esta gestando. Sin embargo, esta opción tiene la ventaja de permitirte dedicar todos tus recursos (tiempo, enfoque, energía y dinero) a tu emprendimiento y hacer pruebas rápidas.

Dependiendo del tipo de proyecto que quieres hacer, será la situación que tendrás, y por lo tanto, las acciones más permitentes. Por ejemplo: Si requieres de inversionistas que apoyen la financiación del proyecto, tomarás un nivel de riesgo más alto que si comienzas a construir con tus propios recursos desde cero.

Aunque la opción 2 te puede parecer la más “tenebrosa”, debes analizar bien el nivel de riesgo que estas dispuesto a afrontar.

Ten en cuenta que no es lo mismo querer lanzar una fabrica manufacturera de automóviles, que un restaurante de comida rápida. Cada proyecto es diferente en acciones y dimensiones.

Si estás estás emprendiendo por las razones adecuadas, y además, tienes los recursos para hacerlo, entonces puedes darte el lujo de tomar un nivel de riesgo alto.

Si por alguna razón fracasas (y aprendes con ello valiosas lecciones y experiencias), siempre podrás volver a conseguir otro trabajo que odias o que no te agrada.

Cuando necesites tomar un decisión difícil, te recomiendo pensar siempre en lo peor que puede ocurrir y pensar si existe alguna manera de regresar a tu estado inicial. Si hay la posibilidad de volver a punto donde iniciaste, sentirás seguridad y tranquilidad al tomar decisiones.

2.4 Define tu proyecto y valídalo

Antes dejar tu trabajo, debes tener perfectamente definida tu idea. Debes saber qué tipo de negocio vas a tener, validarlo en el mercado, definir tu cliente potencial y tu producto mínimo viable.

No puedes esperar a abandonar tu empleo, y a partir de ahí comenzar a investigar. Hay cosas que si puedes hacer antes de dejarlo, y que no te llevarán mucho tiempo.

Define qué vas a ofrecer, conoce la demanda que existe y a tus clientes potenciales, define tu presupuesto etc.

2.5. Comienza en pequeño

Te recomiendo que mantengas tu trabajo mientras ejecutas tu proyecto como un Side Project (proyecto alterno).

Comienza en pequeño. Pregúntate de que manera puedes testear tu idea de forma económica, eficiente y rápida.

Por ejemplo: Si quieres poner una tienda especialista en cupcakes, puedes hacer 3 tipos de sabores con 10 ejemplares de cada uno. Puedes meterlos en un recipiente limpio y agradable a la vista y salir a la calle a que la gente los pruebe. Pedir su retroalimentación, rellenado una pequeña encuesta y analizar las potenciales mejoras de tu producto base.

Lo mismo aplica si quieres convertirte en una wedding planner (planeadora de bodas) o abrir una taquería cerca de tu casa.

Realiza un test de validación de tu producto o servicio, y recaba la información que te aporte información con la mínima inversión de tiempo y dinero posible. Con esto estarás sentado la base de un negocio exitoso.

Caso 3. Quiero dejar mi trabajo para cumplir un nuevo reto

Buscar otro trabajo o crear un negocio, no son las únicas alternativas que existen cuando quieres dejar un empleo. Hay quienes tienen la oportunidad y ventaja, de abandonar su empleo para realizar otras actividades o cumplir un nuevo reto.

Estos pueden ser muy variados, como por ejemplo:

  • Quieren continuar su formación y/o estudios universitarios.
  • Desean aprender un nuevo idioma.
  • Quieren viajar por el mundo con una mochila.
  • Desean encargarse del cuidado y la educación de los hijos personalmente.

Sea cual sea el nuevo reto que quieres cumplir, es una oportunidad que no puedes dejar pasar.

Cuando una persona decide dejar su trabajo para realizar alguna de estas actividades, generalmente tiene la ventaja de no tener que preocuparse por generar dinero mes a mes al inicio.

En estos casos, quiere decir que tienes los suficientes ahorros para comenzar o son sus padres o cónyuge quienes apoyan esta decisión y dan soporte a tus gastos.

Por supuesto que esto no aplica para todos. Hay personas que pueden viajar por el mundo por que trabajan en linea, o han creando un negocio “portátil” que les acompaña a donde quiera que vayan y les permite generar ingresos.

Hay mujeres que deben dejar su trabajo para encargarse personalmente de cuidado, dirección y educación de sus hijos. Deciden convertirse en emprendedoras cuando no tienen a alguien que las apoye en los gastos.

De la misma manera, hay quienes se preparan para obtener una beca y poder estudiar en extranjero.

Los casos son muy variados, pero debes tener en cuenta que para ver la mayoría de oportunidades que tienes, primero debes abrir tu mente y cambiar tus creencias sobre lo que consideras posible, verdadero y aceptable para ti.

No puedes ver un camino que no sabes que existe o que no crees posible.

— Maurino M. Loyola

Antes de renunciar a tu trabajo (La preparación)

Hasta ahora, te he compartido algunas claves importantes para dejar tu trabajo de una manera planificada y sin aprietos.

Cómo pudiste ver, hay constantes que necesitas tener cuenta sin importa la situación, como son:

  • La comunicación con tu familia, sobre todo si dependen de ti.
  • El estudio de tus finanzas y preparación de ahorros.
  • Definir tus razones y deseos personales para tomar tal decisión.
  • Establecer tus objetivos a corto y mediano plazo.

De acuerdo con tu situación particular, podrás tomar decisiones más o menos arriesgadas, pero nunca debes olvidarte de disfrutar de la experiencia, y aprender las valiosas lecciones producto de tus elecciones.

Al fin de cuentas la vida se trata de atreverse, probar y experimentar. Y nunca debes tomártela muy a pecho, ni contenerte de hacer algo por miedo a equivocarte.

Debes ser consciente de que la vida no es para siempre, es muy frágil y debes aprovecharla hoy que la tienes.

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La llegada del gran momento: Comunicar la renuncia

Dependiendo del país en el que vivas los trámites burocráticos para hacer una renuncia voluntaria en forma, serán variados. Sin embargo, nadie puede obligarte a trabajar en el algo que no quieres (a menos que hayas caído en la trampa del consumismo y te hayas convertido en un esclavo moderno).

Entonces, más allá de los trámites que debas hacer, hay algo que no podrás evitar, y es justamente comunicarle la noticia a tu jefe o la persona con cargo superior.

Palabras para renunciar a un trabajo

Hazlo de manera simple lo manejes simple y no te compliques demasiado. Envíale un email a tu jefe comentándole que te gustaría platicar con él o pídele personalmente que te regale unos minutos para platicar en algún momento del día.

Cuando llegue ese momento, dile sin rodeos ni titubeos, que agradeces la oportunidad que se te ha dado de laborar ahí pero que has pensado tu situación y consideras que ha llegado el momento dejar de laborar en la empresa/institución.

Dile que no es algo personal, sino que simplemente quieres continuar con tu crecimiento personal y profesional. Y que para que esto suceda, consideras conveniente dejar tu trabajo en este momento.

Imaginar esa situación te puede resultar complicado y aterrador, lo sé. Puedes tener hay una sensación de pérdida, como si actuarás en contra de ti misma(o). Sin embargo, debes recordar que la vida fluye y todo cambia.

Tu carrera profesional tiene etapas, y has cumplido y culminado una más trabajando en ese lugar. Ahora es momento de cerrar ese ciclo, continuar tu rumbo y buscar nuevos horizontes.

Recuerda que nadie es indispensable en ningún trabajo, y que tu empresa continuará sus labores con o sin ti. Así que, no te toques el corazón y valora tu vida y tus sueños por encima de tu empleo. Recuerda que esa empresa donde trabajar, algún día fue el sueño o el proyecto de alguien más, que puso manos a la obra para hacerlo realidad. Ahora es tiempo de continuar con los tuyos, sean cuales sean y hacer que tu vida cuente.

No necesitas una excusa para dejar tu trabajo

Cuando tengas todo listo, no le des muchas vueltas al asunto. No te pongas a idear pretextos o la excusa perfecta para dejar un trabajo. Si lo haces, solo gastaras tu mente en algo que no aportará a tu futuro y realmente no le importará a tu jefe (quien también es empleado en aquel lugar).

No pierdas tu tiempo encontrando la mejor manera de decirlo. Simplemente dilo como es.

Te han dado la oportunidad de formar parte de su grupo de trabajo y estas agradecida(o) por ello. Sin embargo, esa etapa laboral ha terminado. Debes continuar tu camino e iniciar en una nueva dirección.

Coloca tu enfoque en tus objetivos personales y profesionales; en tus sueños y aspiraciones. Piensa más en lo que Sí quieres, que en lo que No quieres.

[Artículo recomendado: El mundo es como lo quieres ver, aquello en lo que te enfocas persiste]

Exprésate de manera respetuosa y agradece la oportunidad que te dieron de laborar en aquel lugar. Siempre con la frente en alto y con gran orgullo por haberles brindado tus servicios y puesto tu talento, conocimiento y energía a su disposición y en su beneficio.

Recuerda que la vida se compone de etapas. Ahora estas terminando una, para dar el siguiente paso en tu historia personal y profesional.

La post-renuncia

Cuando salgas de ahí (con la típica y tradicional caja de cartón en la manos) vas a sonreír, te lo aseguro. 🙂

Te sentirás libre. Será como si te hubieran quitado un enorme peso de encima. Una carga que hasta ese momento, no te dejaba en paz ni te daba tranquilidad.

Aunque mucha gente podría decir que eres tonto por haber dejado pasar esa oportunidad, debes recordar siempre esto:

Una oportunidad puede serlo para uno, pero no para otro. Todo depende del lugar al que cada uno quiera llegar.

Te invitaría un par de cervezas o un café para festejar, pero es posible que estemos algo distantes, así que, celebra esa victoria con quien más quieras. Ve con tu pareja o llama a tus amigos y brinden por una etapa que se cierra para dar paso a una nueva.

Has hecho lo que pocos se atreven. Y aunque te queda mucho trabajo por delante, estas por comenzar algo que, si lo haces bien y por la razones adecuadas, puede cambiar tu vida de manera positiva y radicalmente.

Maravíllate por el mundo de posibilidades que se abre ante ti

He conocido a muchas personas que han sido despedidas de su trabajo y se sienten tristes y deprimidas. A nadie nos gusta ser excluidos de un grupo o una tribu. Además a veces no estamos preparados emocional ni financieramente para una noticia de tal índole. Pero ¿Sabes la recomendación que yo les doy?

Le digo algo así:

Alégrate, porque a partir de este momento se abre ante ti un abanico de infinitas posibilidades. A partir de ahora tienes grandiosa la oportunidad de iniciar aquello que siempre has querido hacer; encontrar ese trabajo que siempre has deseado tener o ese negocio que alguna vez imaginaste. Dale a tu vida un buen rumbo y no permitas que tus años pasen en vano haciendo cualquier cosa…

Algo parecido te diría a ti. Cuando hagas la renuncia voluntaria y dejes ese trabajo que ya no te gusta o no quieres, te liberarás de una carga que consumía gran parte de tu tiempo y energía de cada día. A partir de ese momento tendrás un vasto campo de potenciales oportunidades a tu disposición.

Cuando una puerta se cierra, no solo otra se abre; en realidad se abren una infinidad de ellas.

Piensa que es una maravilla tener la oportunidad encarrilar tu vida por un nuevo y mejor camino.

Vas a reinventarte, y puedes hacerlo al nivel muy profundo de tu ser. Podrás elegir qué hacer con tu vida, tomando en cuenta todos los detalles y las opciones.

Aunque para ese momento ya tendrás un plan defino, aún tendrás muchas decisiones que tomar. Ten en cuenta que cada una ellas, te llevará a resultados muy diferentes. Por lo tanto, prueba y elige bien.

Trata de tomar tus decisiones con el corazón, porque es la mejor brújula que podrás tener.

[Articulo recomendado: Escucha a tu corazón y sigue tu intuición que no vas a equivocarte]

◊♦◊

Si has leído el articulo completo, te lo agradezco y te felicito. Significa que estás realmente comprometido con hacer un cambio en tu vida.

Ahora es momento de tomar acción y no dejar que los miedos te paralicen. Sé que puedes tener dudas pero eso no te puede impedir moverte. Tienes un desafío personal que necesitas afrontar y deberás hacerlo sí o sí, si realmente quieres ser feliz y darle un sentido a tu vida.

Ahora por favor cuéntame ¿Cuál es tu situación? ¿Desde cuando has pensado en dejar el trabajo? ¿Qué te impide hacerlo o cuál es tu mayor dificultad?

Nos leemos en los comentarios. Y si te ha gustado, te invito a compartirlo con tus amigos (o con alguien que lo necesite). Al hacerlo, me ayudas y me impulsas a seguir creando y entregándote más contenido como este y te estaré muy agradecido. 😉

¡Un abrazo!

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6 comentarios

  1. He estado leyendo este blog desde hace varios días y me ha animado mucho. Llevo muchos cambios de trabajo desde que nació mi segundo hijo y el instinto me dice que esta área laboral que escogí no es para mi ni lo que me gusta y en el fondo necesito un cambio radical de área.

    Quisiera preguntarte qué tan recomendable es dejar este trabajo actual que me tiene ya desilusionada y con mal ambiente laboral, y buscar uno a tiempo parcial que me ayude económicamente pero que me permita tener tiempo para autoconocerme y clarificar mi próximo proyecto laboral.

    Gracias.

    1. Hola Ana. Gracias por tu comentario.

      Desde luego que la respuesta puede variar en base a tu situación particular. Sin embargo, con lo que me comentas te puedo decir que, si sientes dentro que es el momento entonces lo es.

      No estarás tranquila ni satisfecha. Estarás trabajando a medias y lo único que ocurrirá es que tu desilusión se hará más evidente conforme el tiempo avance hasta que ya no puedas más.

      Esto no quiere decir que debes renunciar ahora mismo. Primero debes considerar tu situación personal. Por ejemplo, tienes pareja y también trabaja, entonces debes contarle sobre tus emociones y lo que tienes pensado hacer, ya que ambos están en el mismo barco.

      Si estás sola con tus hijos y no tienes manera de recibir apoyo de nadie más, entonces necesitas crear un plan. Como lo he comentado en el post; debes considerar lo que harás después de la renuncia.

      Si tienes ahorros, por ejemplo, para sostenerte por 6 meses, entonces la renuncia puede estar muy cerca. Pero si no, entonces debes ver tus opciones.

      Lo más importante primero es saber lo que quieres, porque si no sabes lo que quieres, puedes salirte de ese empleo para llegar a uno peor.

      Si al decir “proyecto laboral” te refieres a la posibilidad de crear un negocio, esto difiere mucho de buscar un trabajo. Y por lo tanto las decisiones que tomes pueden variar mucho.

      Considera que un negocio generalmente requiere cierto capital inicial para invertir, y debes considerar estos recursos aparte del “colchón” de renuncia.

      Cómo puedes ver, lo que puedes hacer varía mucho en base a las opciones que tengas contempladas y tu situación personal. Pero lo que sí te digo es que si ya perdiste la ilusión y el ambiente laboral es malo e irremediable, ya no tienes mucho qué pensar.

      Puede ser este mes o el en 3 meses, pero la decisión ya está. Por tu bien y el de tu familia, deberás mirar hacia otro rumbo.

      Piensa que a la larga, escuchar tu interior es lo que te traerá mayores recompensas y satisfacciones en la vida.

      [Artículo recomendado: Siento en mi corazón que debo hacer algo diferente pero no me atrevo]

      Y recuerda, el cambio es un proceso no un suceso. Esto significa que deberás tener paciencia y perseverar en lo que quieres. Necesitas saber hacia dónde vas, tener claro qué quieres conseguir y dar pequeños pero constantes pasos cada día que te lleven hacia allá.

      Por ahora te invito a descargar mi ebook si aún no lo has hecho. Y si te gustaría que platiquemos sobre tu situación con más detalle, coméntamelo para ponernos de acuerdo. Será un gusto conocerte y poder ayudarte. 🙂

      Un abrazo.

  2. Muchas gracias por la nota. La leí completa.

    Estoy en la situacion de que en mi trabajo ya llegue al techo de donde estoy hace 14 años que me dedico al 100% desde los 18 años. Como todo adolescente con la idea de crecer y ser alguien en una empresa, pero lamentablemente se me cerraron las oportunidades y solo veía pasarlas por adelante mío sin que me valoren
    realmente. En la actualidad sigo en este trabajo pero con la constante voz en mi cabeza de dejarlo para dedicarme a algo propio que me haga crecer como persona y me trasmita paz.

    Siento que soy un numero mas que cuando se cansen o no sirva mas me van a remplazar pero por el momento siguen exprimiendo ya que soy de utilidad.

    Excelente nota me da mucho animo a seguir mis sueños de cambiar de ámbito laboral de dependencia para poder enfocarme en algo propio y ponerle las energías de cuando tenia 18 años a lo mío como cuando empecé en esta empresa.

    saludos.

    1. Hola Sergio.

      Gracias por contarnos un poco sobre ti y tu historia.

      Quisiera que la realidad fuera diferente y poder decir otra cosa, pero debo decir las cosas como son ya que es la mejor manera de ayudarte; y esque tienes muchas razones cuando dices: “cuando se cansen o no sirva más me van a remplazar… por el momento me siguen exprimiendo ya que soy de utilidad”.

      Desafortunadamente para la gran mayoría de empresas cada persona que labora para ellos, no es más que un recurso humano, utilizable y remplazable. No es casualidad que ese sea precisamente el nombre que se le da al departamento que gestiona al personal.

      Y no digo que todas las empresas sean así. Cada vez más son aquellas que adoptan una mejor filosofía y se preocupan realmente por el bienestar y felicidad de sus empleados, vistos como una especie de socios o proveedores de servicios más que como un “recursos humano” que puede ser explotado y esclavizado .

      NO obstante esto es algo que aún está “en pañales”, y creo que pasaran varias décadas hasta que más empresas opten por mejorar esto y se den cuenta que un empleado feliz y satisfecho con lo que hace, es una persona que se pondrá la camiseta de la empresa con orgullo y ganas de hacer un gran trabajo.

      Mientras aquel tiempo llega, nos corresponde a cada uno hacer lo necesario para aprovechar cada uno de nuestros dias, y dejar de ser un número más, como bien dices.

      Posiblemente lo mejor en aquel tiempo fue tomar ese empleo cuando estabas comenzando. Sin embargo, las cosas cambian con los años; es inevitable. Y lo mejor que podemos hacer ante esto, es evolucionar conforme ocurre este cambio.

      Si sientes que lo que eres hoy en día ya no corresponde con lo que haces, tu corazón te dice que necesitas algo diferente, y sientes que ya no perteneces a aquel lugar, entonces crea tu plan y dale un nuevo rumbo a tu vida.

      Podrás tener miedo, dudas, o sentir incertidumbre, espero es algo normal que sucede cuando nos atrevemos a hacer algo nuevo y probar otros caminos.

      Espero que te vaya muy bien en tu emprendimiento o en aquello de decidas hacer. Más adelante, en unos meses, no dudes en regresar y contarnos cómo te ha ido. Será un gusto leerte y volver a saber de ti 🙂

      ¡Un abrazo!