El mundo es como lo quieres ver, aquello en lo que te enfocas persiste

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el mundo es como lo quieres ver, aquello en lo que te enfocas persiste

¿Has notado que cuando piensas constantemente en algo, más de ello se aparece ante ti? Si piensas en un automóvil con ciertas características, comenzarás a ver varios de ellos en la calle. Si estás embarazada o acabas de tener un parto, comenzaras a ver a varias mujeres embarazadas, o a varias con un bebe en sus brazos. Si te sientes con varios kilos demás y eso te afecta, comenzaras a ver a otras personas con situación de sobrepeso. El mundo es como lo quieres ver y aquello en lo que te enfocas persiste.

Aquello que quieres (o no) tener, los encontrarás por todas partes. Es como si fuera atraído hacia ti, uhm… bueno de hecho si lo atraes, pero ahora no estamos hablando de ley de la atracción, sino de algo que ocurre antes que eso…

Una realidad ilusoria

No percibimos la realidad tal como es, solo percibimos una aparte de ella. Percibimos aquello que nos interesa; aquello en lo que nos enfocamos y le brindamos nuestra atención. Ya sea algo que deseas, o no deseas de igual forma lo encontrarás por todas partes.  

Nuestra mente es capaz de filtrar la información en la que nos enfocamos, o en aquello que es de nuestro interés. Por eso es importante que tomes conciencia diaria de tus pensamientos, porque entre más pienses en algo, más vendrá a ti o más lo encontrarás a tu paso.

La mente recibe mucha información a diario, y más aún en estos tiempos de redes sociales y comunicación instantánea. Es por eso que para evitar saturarse, la mente solo se enfocará en lo que quiere ver o encontrar, todo lo demás será considerado ruido, y será descartado para evitar un intoxicación informática.

Cualquier cosa que busques, estará en todas partes

Es muy diferente pensar en estar enfermo, a pensar en tener salud. Pensar en disfrutar una actividad física, difiere mucho a pensar en disfrutar estar sentado e inmóvil todo el tiempo. Del mismo modo, si piensas en problemas o en bienestar, tarde o temprano tendrás una cosa o la otra.

Esto no es algo mágico, simplemente estás enfocando tu mente en ello, y le estas dando la orden de que encuentre más de aquello que te aqueja, o de aquello que deseas, en algún otro lugar y momento determinado.

Procura pensar en lo que quieres atraer a tu vida. Enfoca tu mente en aquello que te gustaría ser, hacer y tener y no en aquello de lo que quieres huir.

Si huyes de las cosas o situaciones que no quieres, estarás concentrando tu mente en ello, entonces en vez de alejarlo de ti, lo tendrás más cerca y más presente que antes.

La mente va por aquello en lo que piensas, porque si lo piensas es porque es importante para ti. Si no fuera así, no pensarías en ello.

Entonces pregúntate, ¿qué es más importante para ti, alejarte y escapar de lo que No quieres, o acercarte y conseguir lo que Si quieres?

Es como las dos caras de una misma moneda, y aunque parezca increíble, la manera en que interpretas una misma situación, influye complementa en tu realidad y en la forma concebir lo que te ocurre.

Por eso trata de pensar de forma positiva, es decir; enfócate en lo que deseas, y lo que no desea pasara a segundo término. Si lo haces así, con el tiempo estarás más cerca de lo que quieres, y lo que no quieres estará cada vez más lejos.

Piensa en ello y presentará ante ti

Cuando enfocas tu mente en algo, utilizas la mayor parte de tu conciencia en aquello que estás pensado. Cuando eso sucede, dejas a un lado la demás información que fluye a tu alrededor, es decir; la descartas.

Si piensas en enfermedad, comienzas a ver más enfermedad por todas partes. Lo mismo ocurre si piensas en accidentes, delincuencia, escasez, alegría, tristeza, o cualquier otro tipo de pensamiento que genera sentimientos positivos o negativos.

Cuando te enfocas en algo, descartas lo demás. Invades tu mente con información de cierto tipo, que se convierte en parte de tu realidad. Es por eso que a partir de ahora te invito a que hagamos tres cosas:

  1. Alimentaremos nuestra mente con información y pensamientos de calidad, útiles, valiosos y necesarios. Si no lo son, entonces los descartaremos, es más, ni siquiera la consideraremos.
  2. Nos enfocaremos en lo que queremos ser, hacer y tener, en vez de pensar en aquello que nos afecta, desagrada y drena nuestra energía.
  3. No olvidaremos ni un día en vivir el momento presente, porque sabemos que es lo único que realmente tenemos. No queremos pasar ni un día sin sonreír y agradecer por todas la bendiciones que hemos recibido.

El mundo es como lo quieres ver, así que elige verlo por su mejor cara. Ve las cosas desde diferente perspectiva. Y aunque no es una tarea una fácil, práctica. Recuerda que muy pocas cosas las harás bien a la primera. Todo es cuestión de práctica y repetición.

La vida puede ser corta, no gastes tu mente ni energía en situaciones o pensamientos que no lo merecen. En nada que no tenga un propósito claro, ya que cómo hemos visto, recibirás o encontrarás más de ello.

Aléjate del ruido y de las distracciones que no te llevan a ningún lugar, o no hacen tu vida un poco mejor, y recuerda:

Cuando cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras cambian — Wayne Dyer

◊♦◊

Ahora es tu turno, ¿Qué te ha parecido? ¿Te ha pasado que cuando piensas mucho en algo, comienzas a ver de eso por todas partes?

Nos leemos en los comentarios 😉

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