|

Las 5 etapas de la vida profesional, ¿en cuál estás tú?

Compartir en:

Etapas de la vida profesional

Aquellos años donde la clave del éxito era hacer una carrera, encontrar un empleo seguro y trabajar duro hasta llegar a la jubilación, están quedando atrás.

Nos acercamos a un nuevo paradigma laboral, un cambio sin precedentes que modificara la forma en como vemos el trabajo.

Dichos cambios se comienzan a percibir. Hoy en día una persona cambia de empleo entre 5 y 10 veces durante toda su vida. Ya no haces carrera dentro de una empresa, como se decía hace algún tiempo.

Las reglas de juego están cambiando, el mundo se está moviendo a pasos agigantados.

En este artículo te hablare acerca de las 5 etapas que experimenta, hoy en día, una persona a lo largo de su vida profesional y en qué consiste cada una de ellas.

Saber en qué etapa te encuentras, te ayudará a clarificar tu futuro profesional, y a enfocar tus esfuerzos en crear una vida satisfactoria.

Cada etapa profesional es un momento de inflexión

Las estepas que una persona experimenta están definidas por momentos de inflexión, donde se requiere un cambio.

No existe una edad, ni momento idóneo para cambiar de etapa, y no todas las personas pasan por las mismas. Mientras algunos se saltan etapas, otros pasan por todas ellas.

Por ejemplo, una persona puede estar años, o toda su vida en una etapa de insatisfacción laboral, y otra, puede ser muy feliz con su trabajo por décadas hasta que de pronto decide cambiar.

Es diferente para cada persona y no se aplican las etapas de la misma forma. Conocerlas, te dará pauta para dar tu siguiente tu paso en el ámbito profesional.

Etapa 1: Elegir una carrera, profesión, ocupación u oficio

¿Por qué te dedicas a tu profesión u oficio actual? ¿Cómo lo elegiste? ¿Qué te llevó hasta ahí?

Aquí cada uno elige de forma distinta. Puedes haber elegido tu carrera basándote en un deseo propio, en una tradición familiar, en una necesidad, en la presión de tus padres, o en una simple casualidad.

La clave en esta etapa es elegir con buenas bases. Debes conocerte y tener las creencias más realistas posibles acerca del camino que vas a elegir.

Por ejemplo, si vas a ser ingeniero industrial, lo más probable es que te encamines a ofrecer tus servicios dentro de una empresa al terminar de estudiar.

Si vas a ser médico, psicólogo o abogado, es probable que tu camino sea convertirte en emprendedor, y tener tu propia clínica, oficina o consultorio donde ofrezcas tus servicios.

Esta primera etapa se caracteriza por preguntas claves que definen tu destino. No es algo que debas decidir en un tarde en el parque.

Debes plantearte preguntas correctas, como:

Si vas a dedicar parte de tu vida a “algo”, entonces que ese “algo” te importe, y te haga alcanzar una realización personal.

El enfoque no es simplemente ganar dinero, es algo mucho más grande que eso. El enfoque está en aprovechar tu potencial al máximo, dar lo mejor de ti al mundo y crear una vida plena y abundante.

¿Qué camino te proporcionará eso?

Para elegir, debes considerar que la vida cambia con los años. No buscarás lo mismo a tus 20 que a tus 40.

Debes descubrir qué hacer con tu vida y esto incluye saber a qué te vas a dedicar de manera profesional. Es un trabajo de introspección personal necesario, desde etapas muy tempranas de la vida. Desafortunadamente no se le da la importancia que merece.

Aunque el sistema educativo convencional no lo contemple, encontrar tu propósito es fundamental para elegir tu carrera y llevar a cabo una profesión u oficio perfecto para ti.

Etapa 2: Introducción al mundo laboral

Es la etapa cuando terminas de estudiar o prepararte en tu área de trabajo elegido, y te aventuras al mercado laboral.

El objetivo de esta etapa es generar experiencias y oportunidades. Debes introducirte en tu campo, descubrir la forma en que se trabaja y aprender a relacionarte con las personas de tu sector.

Si, lo sé; puede sonar muy lógico esto, pero la realidad es que la mayoría de personas no lo hacen.

La gente termina una carrera u oficio sin saber qué esperar del mercado laboral, sin saber qué esperar de sus primero trabajos y que objetivos marcarse. Este es un problema que arrastran desde la primera fase.

¿Crees correcto prepararte para una carrera de la cual no sabes qué esperar ni a dónde te va a llevar?

Pues eso es lo que le sucede a millones de personas cuando terminan de estudiar.

No tengo pena al decirte que yo fui una de ellas. Elegí mi carrera sin bases sólidas y sin la dirección adecuada.

Aunque parezca tonto, nunca me puse a pensar en lo que me esperaba. Por aquel entonces tenía 17 años y no sabía realmente hacia dónde me dirigía ni lo que quería.

Tome decisiones basadas en supuestos falsos que escuche de la gente.

Termine de estudiar con mención honorífica y calificaciones de excelencia, para dedicarme a algo que no encajaba conmigo ni con el futuro que quería.

Si entras en esta etapa sin saber a dónde vas ni qué esperar, corres el peligro de ingresar en un ciclo, donde puedes pasar 5, 10 o 15 años, incluso toda tu vida laboral, trabajando sin sentido.

Un día te das cuenta que no sabes qué haces ahí, ni porque has gastado tantos años y energías en ese lugar. En ese momento es cuando te comienzas a cuestionar, y surge, lo que yo llamo, un momento de iluminación.

Es en esta fase que tienes que estar generando el máximo de experiencia y oportunidades. Pero no te confundas. En esta etapa necesitas tomar experiencia para ampliar tu campo de visión del mundo, no tanto para nutrir los conocimientos de la carrera que estudiaste.

La gente se confunde en esta etapa. Se enfocan en generar experiencia con los objetivos de ganar más dinero o conseguir un mejor puesto laboral en el futuro.

Esto está muy bien si acertaste con la carrera y ocupación perfecta para ti. Pero ocurre la posibilidad de que hayas idealizado todo lo referente a esa profesión al elegirla. Por esa razón debes de ingresar en el mundo laboral con otros objetivos.

Tu tarea es descubrir qué es lo que mejor encaja contigo.

Esta fase NO tiene como objetivo ganar cada vez más dinero, si no identificar tus gustos, intereses y fortalezas personales.

Debes valorar tu tiempo y centrar tus esfuerzos en descubrir una actividad con sentido para ti, que te lleve a un futuro deseado.

Esta fase no es para dedicarte a lo que has estudiado, sino para encontrar aquello que más te gusta hacer y lo que se te da mejor.

Para lograrlo, necesitas crear hipótesis y validarlas. Debes preguntarte ¿Realmente me va a gustar dedicarme a esto por varios años?

Proyéctate 3 o 5 años en el futuro, si lo que ves no te agrada, entonces cambia.

Debes probar para ver cómo se te dan las cosas. Incluso debes probar actividades que no tienen nada que ver con lo que estudiaste.

Considera que aunque hayas elegido tu carrera con bases sólidas, y con una buena dirección, no podrás saber lo que significa dedicarte a ella hasta que lo vivas.

Probar algo por ti mismo puede diferir mucho a que lo que imaginaste, o de lo que alguien te dijo que seria. La experiencia propia es tu mejor aliado.

Mi recomendación para la primera fase es:

No te conformes, no permanezcas dentro de un trabajo y te quedes ahí por los siguientes 10  o 20 años.  Lo que tienes que hacer es experimentar y validar tus hipótesis.

También debes observar bien y saber a que líder sigues. Necesitas saber si la persona que tomas como líder o jefe, es alguien de quien puedas aprender, de acuerdo con tus objetivos personales y profesionales.

En esta etapa no centres tu experiencia en nutrir tu carrera, enfócate en descubrir tus talentos, gustos y fortalezas.

Si no lo haces ahora, más adelante cuando tengas mayores responsabilidades, y cuando sientas que tienes una carrera más establecida, te será más difícil tomar decisiones desde el corazón.

Etapa 3: El desarrollo profesional

Esta etapa se divide en dos grupos de personas:

  1. Aquellos que identificaron sus fortalezas, ganaron experiencias y descubrieron su propósito.
  2. Aquellos que trabajaron en algo que no les gusta, por los objetivos incorrectos y están en un ciclo de trabajo sin fin que los consume.

Veamos cada grupo por separado.

Grupo 1: Personas en armonía laboral

Este grupo de personas tienen claridad acerca de su vida laboral. Poseen más energías para trabajar, y lo hacen con amor. Obtienen mejores resultados y saben hacia dónde se dirigen.

Si estás en este grupo entonces debes de enfocarte en implementar y desarrollar tu carrera hasta consolidarla.

Cuando encuentras tus fortalezas, es decir, aquellos que se te da de forma natural, y además, conoces tus gustos e intereses, en ese momento es cuando encuentras tu talento.

Teniendo eso dos ingredientes, puedes empoderarte, sobresalir y brillar.

Permanecerás dentro de esta etapa hasta que logras dominar tu área de especialidad. Una vez que lo haces, pasas a la etapa 4; una etapa de gestión de proyectos y personas.

Grupo 2: Personas perdidas e insatisfechas profesionalmente

En este grupo están las personas que no lograron encontrar su propósito y/o no conocen sus fortalezas.

Están en un camino que no les motiva, que no le permite dar lo mejor de sí y les impide ser brillantes.

Si estás en esta etapa vas a tener que detenerte, y hacer una pausa para la introspección.

No vas a encontrar un trabajo que encaje contigo por casualidad. Necesitas tomarte tiempo para definir un nuevo rumbo.

Vas a tener que conocerte y probar cosas nuevas. Será como regresar a la etapa 2 de un recién egresado.

Esto te podría parecer complicado, dependiendo de la edad y las responsabilidades que tengas (deudas, hipoteca, familia etc.), pero te aseguro que tu avance será más firme y rápido si caminas con el corazón.

Tendrás un crecimiento exponencial si te enfocas en encontrar un trabajo que vaya contigo, que si continuas por el camino de la insatisfacción laboral.

Sin entusiasmo no vas a llegar a ninguna parte, vas a ser mediocre toda tu vida y no vas a ser feliz.

Entonces, si estas en este grupo, tu tarea es tener una conversación profunda y sincera contigo misma(o) para concerté mejor. Debes descubrir tus gustos, fortalezas, tus hobbies, tus pasiones e incluso debes probar actividades que aún no conoces, o que crees que no te van a gustar.

Tal vez lo tuyo sea ser escritor, músico o profesor… necesitas probar y experimentar. Formula hipótesis y valídalas, de esta forma ampliaras tu campo de visión y podrás saber qué quieres y hacia donde te vas a dirigir.

Una carrera profesional idónea debe formar parte de tu esencia, de tus fortalezas y tus intereses.

Etapa 4: Experto, manager, líder y gestor de proyectos

En esta etapa pasas de ser un experto técnico a ser un manager o gestor.

Para lograr esto, necesitas desarrollar nuevas competencias de liderazgo y de relaciones personales.

Debes aprender a tratar a las personas y dirigirlas adecuadamente. Tomas un cargo de responsabilidad alta, por lo que debes aprender a tomar decisiones importantes que afectan el futuro de muchos.

Estas competencias se adquieren con formación y práctica.

En este nivel debes aprovechar tu posición para generar contactos estratégicos. Tienes una posición privilegiada en tu sector, que puede ayudarte en el futuro a dar el siguiente paso en tu vida profesional.

Etapa 5: Reinvención personal y profesional

En esta fase quieres hacer cambios a nivel profesional e incluso a nivel personal.

Puedes llegar a ella por diferentes razones:

  • Puede ser por situaciones de salud
  • Por un despido laboral
  • Un cambio de mentalidad
  • O porque simplemente llegaste al nivel más alto en tu sector y quieres algo nuevo.

Esta es una etapa a la que actualmente muy pocos llegan. Esto debido a que muchas personas no logran derribar sus miedos para tomar un nuevo rumbo. Otros, son felices, o están cómodos con su situación; trabajan en algo que conocen y no tienen necesidad ni deseo de un cambio.

En esta fase hay tanto expertos como no expertos de algún sector. Muchos deciden reinventarse antes y otros después.

Puedes llegar a esta fase sin haber alcanzado un nivel de experto de tu sector anterior. Simplemente pudiste haber decidido no seguir más por ese camino y buscar nuevos horizontes.

Un cambio de carrera es complicado, pero es posible, y si tu felicidad está de por medio, entonces es necesario.

Se requiere que migres a otro sector y seas aceptado. La manera más rápida de lograrlo, es creando una red de contactos. Necesitas encontrar personas que validen las nuevas competencias que estas formando.

Puedes lograr una reinvención profesional cuando das los pasos acertados que te corten el camino.

¿En qué etapa te encuentras?

Esas fueron las 5 etapas de la vida laboral. Saber en cual estas, te ayudara a conocer el siguiente paso que debes dar en tu camino profesional.

Tal vez te sientas quemada(o) en tu empleo actual y necesitas reinventarte.

O posiblemente has llegado a un nivel de experto en tu sector, y tu siguiente paso es convertirte en gestor.

Sea cual sea tu situación, es importante que te muevas, porque si hay algo que no debemos desperdiciar es nuestra vida.

◊♦◊

Ahora cuéntame: ¿En qué etapa de encuentras? ¿Cuál es el siguiente paso en tu vida laboral? Nos leemos en los comentarios. Además si te ha gustado el artículo te invito a que lo compartas con tus amigos. Al hacerlo, me impulsas a seguir creando más contenidos como este y te estaré muy agradecido. 😉

Compartir en:

Publicaciones Similares

2 comentarios

  1. Bueno yo estoy en la etapa 1, si bien si se que carrera escogi y como me veo en ella una vez terminada, claro que me costo tiempo entender que era lo que me gustaba, es importante saber como es el trabajo como lo explican en la lectura, por que de eso depende mucho si nos gusta la carrera que escogimos y si lo hariamos por vocacion.

    1. Que bueno que has elegido una opción que te agrada, Chiara.
      Ahora tienes que enfocarte en probar y experimentar, ya que suele ocurrir que idealizamos lo que creemos que va a suceder mientras estudiamos, pero cuando lo vivimos, nos damos cuenta que es diferente a lo que creímos.
      Gracias por compartir, ¡un saludo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *