Haz una pausa y rencuéntrate contigo mismo

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haz una pausa y rencuéntrate contigo mismo

¿Cuantas veces te has sentido desconectado contigo misma(o)? como si de pronto no te reconocieras; como si tu comportamiento y pensamientos estuvieran fuera de ruta.

No sé si te ocurra, pero eso es algo que me sucede en ocasiones.

Y es que el ajetreo de los días, las tareas, los deberes, el trabajo, la gente, el ruido en redes sociales y el internet… todo eso a veces hace que me sienta apartado, como si desconectara de lo que realmente soy y de la forma en que quiero vivir.

A veces hago una pausa. Yo lo llamo un reencuentro conmigo mismo.

Hoy he decido escribir sobre esto, porque es algo que hago a menudo para reconectar. Es un momento… digamos un tanto espiritual.

Me sirve para clarificar mi camino, tomar conciencia de mis actos pasados y reforzar mis ideas sobre lo quiero hacer.

Si tú tienes algo parecido o tienes algún “ritual” que acostumbras hacer para reconectar. Te invito a que me lo cuentes en los comentarios, al final del artículo.

Todo lo que te rodea influye

Todo lo que se encuentra a tu alrededor tiene un efecto en ti, en cada momento. Este efecto puede ser positivo o negativo y te afecta.

Mira a tú alrededor ahora mismo. Cada cosa, persona o animal que compone tu entorno inmediato influye en tus pensamientos aunque no lo quieras y no te des cuenta.

Tu comportamiento, tus acciones y tu estado de ánimo, están controlados en gran parte por la información que recibes del exterior.

Todo esto provoca que seas una persona reactiva (solo reacciones ante los estímulos externos).

Piénsalo…

  • Suena el despertador y reaccionas.
  • Tu hijo o tu cuerpo tienen hambre y reaccionas.
  • El jefe/cliente quiere terminado su trabajo para antes de las 2pm y reaccionas.
  • Tu telefono recibe un nuevo mensaje de uno de tus grupos de WhatsApp y reaccionas.
  • Tu novio le da “like” a la foto de otra chica en FB y reaccionas.

Cada cosa que está a tu alrededor te afecta y te hace una persona reactiva.

En un mundo así es difícil que tomes un tiempo para ti, para conversar contigo, ser consiente de tus emociones, pensar en tus actos del pasado y en la personas en la que te estas convirtiendo.

Ser reactivo no siempre es bueno, impide que actúes con intención. Esto provoca que no tomes decisiones desde dentro, sino a raíz de lo que está ocurriendo a tu alrededor.

Tampoco es totalmente malo. Si tú novia o tú madre te dan una muestra de su cariño y afecto, lo mejor que puedes hacer es reaccionar y corresponder a ese amor.

El problema en ser reactivo, es que pierdes el enfoque, actúas en consecuencia de las decisiones de alguien más, nunca por tus decisiones intencionadas. Todo esto a la larga produce un cambio en ti.

Tú sabes y sientes quien eres por dentro, aunque sea complicado de explicar. Pero si vives de forma apresurada, con un montón de información en la cabeza y de forma reactiva, es muy fácil desconectar.

Haz una pausa y evita vivir de forma reactiva a tu entornoUna analogía de esto puede ser la bola blanca en un juego de billar.

La bola blanca siempre se mueve por reacciones de otros (el taco y demás bolas), rebota y se dirige a donde los otros objetos la empujan. Algo así nos sucede cuando solo reaccionamos ante los eventos externos.

Haz una pausa y elimina el ruido que hay ahí afuera

A veces necesitamos hacer una pausa para reencontrarnos y regresar a ser lo que somos en esencia.

La esencia son las características permanentes que definen lo que eres. Creo que la esencia es lo que te identifica desde dentro. Es algo que sientes y expresas y no surge por reacción sino que proviene de tu interior.

En la música está la magia

Estos reencuentros que tengo conmigo mismo, no es algo que prepare o programe en una fecha definida, simplemente se da cuándo menos lo espero.

Generalmente sucede cuando me encuentro a solas y comienzo a escuchar música.

Si, música 🙂

Por supuesto, no cualquier música, suele suceder cuando escucho aquella que trae a mis recuerdos del pasado; imágenes, sonidos y todo tipo de experiencias.

Más que recordar los sucesos, recuerdo los sentimientos y las razones que en aquel momento me hicieron actuar de cierta forma.

Esto trae consigo un sensación de reencontrarme conmigo mismo. Es como si pudiera sentir la persona que soy en el interior y que siempre ha estado ahí.

Es difícil de explicar pero es como si pudiera ver las cosas con más claridad y diferenciar la parte de mí que actuó por reacción a lo que ocurría y la parte interna que me define y me identifica.

Mantén una conversación interna contigo mismo

Disfruto de esos momentos, no por el recuerdo, sino porque me doy cuenta que a pesar de los años, existe algo inmutable dentro de cada uno de nosotros que no cambia…

Puedes cambiar de carrera profesional, de ideas, de pensamientos, amistades, creencias o la forma en que reaccionas. Pero creo que lo que nunca vas a poder cambiar es tu esencia; tu ser.

Te lo vuelvo a decir, no sé cómo explicarlo, solo sé que conversar contigo mismo habitualmente, mirar atrás y generar un momento de introspección es muy enriquecedor.

Es una forma de analizar tu vida y profundizar en tí. Puedes sentirte  renovado, tranquilo y con más seguridad y convicción acerca el camino que estás tomando.

Has un recuento de los hechos y aprende

Una de las cosas que quisiera rescatar acerca de esto. Es el hecho de poder recordar tus actos del pasado a través de la música.

Para mí es como una herramienta que me transporta al pasado y me hace ver lo que hice y por qué lo hice.

Cuando vez tus acciones pasadas desde tu perspectiva actual, las vez con más claridad y con un enfoque muy distinto.

Es una forma de aprender de ti, y darte cuenta que tus acciones de un momento determinado estuvieron impulsadas por tus situaciones, tus emociones, y por las personas que estaban en ese momento.

Tal vez no utilices la música como lo hago yo. Puedes dar un paseo en un ambiente natural o simplemente preparar un momento de silencio y a solas.

Lo importante es que pruebes. Te invito hacer una pausa de vez en cuando y rencuéntrate contigo mismo.

Define un “ritual” para estar un momento contigo y reconectar.

Rencuéntrate con tus actos del pasado, con tus enseñanzas y con la persona que eres en el interior.

Conversa contigo habitualmente, son de las mejores charlas que puedes tener.

Evita ser una persona totalmente reactiva e intenta realizar acciones que nazcan desde dentro.

Elimina el ruido exterior y escúchate, esa es la mejor forma que conozco de vivir conscientemente y con significado.

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Ahora cuéntanos, ¿Tienes algún ritual que pones en práctica para reconectar?

Nos leemos en los comentarios. 🙂

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