Todos somos uno, todo está conectado y todo te influye

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Todos somo uno y todo está conectado

¿Alguna vez te has sentido apartado de todo lo que te rodea, como una sensación de desconexión con el mundo? Bien, pues aunque a simple vista parezca que tus acciones son eventos desvinculados, o aislados del mundo, y te sientas un ser con total independencia, la realidad es muy diferente. Todo está vinculado, aunque no lo parezca  a simple vista; todos somos uno.

Lo que haces, no solo afecta a algunos pocos cercanos a ti, realmente afectas al mundo entero con cada acción que realizas. Vivimos en una especie de entramado energético que nos une. Cada cosa que haces tiene un efecto ahora, y lo tendrá por millones de años en futuro.

Aunque esto parece una desventaja, ya que te puedes sentir a merced de todo lo que te rodea, en este artículo veremos que no lo es en absoluto.

Una conexión difícil de entender

Todo está conectado; las acciones que realizas, las de tus vecinos, las de aquella pareja que acaba de tener un hijo que se convertirá en tu yerno, las de tu perro o gato rompiendo los muebles, las acciones de aquella persona tomando un café al otro lado del mundo, las de tu pequeña hija que ha derramado su plato de cereal en el piso… Todo está conectado y te afecta.

Formamos un sistema universal que fluye sin cesar. De hecho, por eso se llama universo, porque juntos formamos una unidad.

Lo que decidas hacer hoy, tendrá efectos inmediatos y a largo plazo en tu vida. Pero no solo te afectará a ti, también afectarás a muchas otras personas que están interconectadas a ti, de forma directa e indirecta.

Por ejemplo, si esta semana dejas tu trabajo, (que tal vez ya aborreces), habrá otra persona que cambiará el rumbo de su vida debido a esa decisión. Esa persona que te supla o te sustituya en tu puesto laboral, ahora vivirá cosas que no hubiese vivido, si no hubieses elegido tomar un camino diferente y cambiar tu destino (y el de muchos más en consecuencia), con esa simple decisión… ¿No te parece increíble?

Incluso tal vez aquella persona, llegue a disfrutar ese trabajo que tu ya no querías, y lo hagas feliz sin pretenderlo. A la vez, esa persona cambiará lo que experimentaran muchas otras personas con quien convive en su entorno inmediato. Tal vez su familia va a poder disfrutar una cena esa noche para celebrar el contrato; un gusto que no se podían permitir desde hace años, y ahora es posible gracias a tu decisión de irte de ese empleo.

Como puedes ver, cuando realizamos una acción, por muy simple que parezca, repercute en el futuro de muchas maneras; se generan nuevas situaciones, surgen nuevo eventos y todo cambia. Es una cadena de cambio generada por una decisión que se propaga desde ahora y hasta la eternidad.

No sabemos cómo ni cuán grande será el efecto de lo que decidas hacer hoy, pero una simple acción tiene el potencial para cambiar el destino del mundo.

Del mismo modo, si el próximo lunes comienzas a ir al gimnasio para ejercitarte, posiblemente encuentres en el entrenamiento físico una pasión que hasta el momento desconocías. Con el tiempo, tu amor por esa actividad se podría hacer tan grande, que podrías hacer un cambio de carrera, y dedicarte a ello de forma profesional. Con esto afectarás tu vida y la de muchas otras personas en consecuencia.

Si en este momento tú pareja decidiese dejarte, porque ya no se siente bien a tu lado, esto afectará no solo su futuro, también el tuyo, y el de muchos otros en una cadena interminable.

Nuestras acciones (y no acciones) repercuten en otros, y todos elegimos que hacer y qué no hacer a cada momento. Es una conexión tan compleja que podría ser difícil de entender, ya que nos afectamos mutuamente con cada pequeño acto.

El simple hecho de yo haber escrito este artículo y que tú puedas leerlo en este momento, ha generado un cambio en la dirección de tu vida a partir del momento en que decidí escribirlo y el momento en que decidiste leerlo.

Por eso nunca subestimes el poder de aquellas pequeñas acciones desde el corazón, ya que realmente hacen la diferencia.

Dos reglas básicas

  1. Todo a tu alrededor influye.
  2. Tienes influencia directa en lo que te ocurre.

Esto no es ninguna contradicción. Las acciones o sucesos de aquellos que están a tu alrededor, tienen una influencia directa en tu vida. Una influencia enorme, pero aquí hay unas palabras clave… La clave es: “a tu alrededor”.

Tú eliges dónde estar y en qué momento estar. Eliges qué ser y qué rol tomar. Eliges cómo comportarte, con quien gastar tu tiempo, Tú eliges qué decir y qué hacer. Tu influencia sobre tu vida es enorme, aún más que la influencia que tiene tu entorno sobre ti.

Tú eliges estar en un lugar y en un momento específico. Y aunque no sabes lo que va a ocurrir, debido a esa conexión que hay con las acciones/acontecimientos externos, tu decisión es estar ahí y ahora, y eso marca toda la diferencia en tu vida.

Toma la responsabilidad de lo que te sucede

Imagina que conoces a alguien en una noche de copas. Te cae muy bien y te casas con ella (o con el) apresuradamente a los pocos meses. Tiempo después te das cuenta que no era lo que pensabas…

Si algo así sucede, entonces necesitarás tomar la responsabilidad de ese acto. Porque tu elegiste estar en ese momento y lugar determinado. Además por supuesto, que elegiste salir con él y casarte. NO es culpa ni de él, ni del mundo, solo es tu responsabilidad…

Suceda lo que te suceda, debes afrontar la responsabilidad que conlleva elegir realizar una acción o una serie de acciones.

Otro ejemplo, si comes pastelitos a diario, entonces deberás afrontar los problemas de salud y la dificultad para que te entren los pantalones en el futuro. Además de que deberás gustarte frente al espejo, ya que solo es el resultado de tus decisiones y tus placeres gustativos cortoplacistas.

Lo que trato de decirte es que aunque tu entorno te afecte, y todo este interconectado, tú tienes la responsabilidad máxima de lo que te sucede, y más aún cuando eres un adulto que ha madurado.

Canaliza la energía que te presta el universo

Ahora imagina que no existieran seres vivos en nuestro universo. ¿Qué pasaría?…

Pues lo único que sucedería, serían aquellos acontecimientos generados por movimientos planetarios, por cambios en la materia, explosiones, etc. Sin embargo existimos, somos seres vivos con capacidad creadora. Podemos canalizar y manipular la energía y la materia a nuestro alrededor.

Toda esa energía potencial que consumimos, la podemos utilizar para hacer algo de bien para nosotros y para nuestra comunidad.  Por ejemplo, si comemos una manzana, esa energía la podemos canalizar para construir algo que no sería posible si no existiéramos.

Aunque todo esté interconectado, podemos crear conexiones a voluntad. Podemos hacer que sucedan o existan cosas, tan solo canalizando la energía que obtenemos de nuestros alimentos. Energía prestada del universo.

Si no me crees, imagina todas esas maravillosas construcciones, invenciones y esculturas, creadas con energía de personas creativas, que aportaron su granito de arena, y dejaron un legado en el mundo.

Uno para todos y todos para uno

Posiblemente conoces a los tres mosqueteros; son personajes muy famosos con una frase muy conocida que dice: “Uno para todos y todos para uno”. Tal vez no lo sepas pero estas palabras tienen un significado muy filosófico y profundo. Básicamente dicen que todos somos uno, y uniendo fuerzas para un mismo fin, podemos hacer cosas grandiosas e inimaginables.

La colaboración mutua y bien intencionada nos permite llegar a donde no podríamos jamás de manera individual, y de hecho esa es la idea en la creación de empresas y del sistema que rige el mundo actual.

Sin la unión de personas con diferentes habilidades, conocimientos y maneras de pensar, no serían posibles las mejores invenciones de la humanidad, incluyendo el aparato electrónico con el que estás leyendo este artículo ahora mismo :).

Si quieres llegar lejos, ve acompañado, crea un equipo… o mejor aún, crea una familia verdadera. Porque unidos somos grandes, fuertes e inteligentes. Unidos somos mejores.

Eres el arquitecto de tu destino

Esta interconexión de la que te he hablado, nos afecta a todos, pero afecta más a las personas pasivas. Entre más inmóvil permaneces y menos acción tomes, las acciones de otros te “empujaran” hacia situaciones que posiblemente no quieras. Por eso debes asegurarte de tomar iniciativa y no permitir que esta conexión influya negativamente.

Recuerda siempre que eres el arquitecto de tu propio destino, y tu influencia en el mundo puede ser grande y positiva. Canaliza tu energía y enfócate en lo que más vale en tu vida.

◊♦◊

Ahora la próxima vez que te sientas solo y desconectado del mundo, acuérdate de esto. Recuerda que todos somos uno, todo está conectado y te afecta. Pero tú también tienes influencia y puedes tomar iniciativa para hacer cambios en la dirección que toma tu vida y la de muchos otros en consecuencia.

No permitas ser arrastrado por cualquier marea y navega como un barco hacia corrientes deseas.

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Ahora cuéntame, ¿qué piensas sobre lo que te acabo de contar? sé que tendrás algo que decir, así que nos leemos en los comentarios 😉

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