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pensar a corto plazo mantiene estancada nuestra vida

El pensamiento a corto plazo es un obstáculo que muchas personas enfrentan en su día a día. Este enfoque cortoplacista puede limitarnos en diversos aspectos de nuestra vida, incluyendo nuestra alimentación, carrera profesional, salud, relaciones personales y finanzas. En otras palabras, pensar a corto plazo nos impide progresar y alcanzar nuestras metas a largo plazo.

En este artículo, exploraremos las causas del pensamiento a corto plazo y te compartiré estrategias para superarlo y lograr una vida más satisfactoria. ¡Descubre cómo romper el ciclo del pensamiento cortoplacista y expresa en el mundo tu potencial verdadero!

¿Qué es el pensamiento a corto plazo?

El pensamiento a corto plazo es una tendencia que ha prevalecido en la mente humana desde hace mucho tiempo, incluso antes de ser capaces de pensar e imaginar el futuro. Se trata de la búsqueda de una recompensa fácil, rápida y placentera, evitando el dolor y el peligro a toda costa.

Esta forma primitiva de pensar fue fundamental para nuestra supervivencia, ya que nos permitió enfocarnos en la búsqueda de alimentos, protección y pareja. Sin embargo, en el mundo actual, esta manera de pensar, al igual que el miedo, ya no es efectiva y puede limitarnos en muchos aspectos de la vida, impidiéndonos alcanzar nuestras metas a largo plazo.

El pensamiento cortoplacista te impide lograr objetivos a largo plazo

Uno de los mayores problemas del pensamiento a corto plazo es la imposibilidad de alcanzar objetivos valiosos que te hagan sentir satisfecho y orgulloso. Si quieres «algo», «algo» te cuesta. Y si no estás dispuesto a mantener una disciplina inquebrantable, tener fuerza de voluntad y superar dificultades y dolores temporales para lograr cualquier cosa que te propongas o que consideres valiosa, tu vida va a estancarse.

Con esto no estoy diciendo que tu vida no cambiará. Todo cambiará tarde o temprano, para bien o para mal así será. Sin embargo, si piensas de manera cortoplacista, no podrás dirigir tu vida a voluntad, porque cualquier decisión que tomes para mejorar tu futuro requerirá acciones consistentes y a largo plazo, mirando varios meses, o incluso años en el futuro.

Si solo buscas la comodidad, el placer y la satisfacción a corto plazo, nunca podrás lograr algo que te haga sentir realmente orgulloso y que tenga grandes beneficios. Las cosas fáciles, rápidas y que no requieren esfuerzo difícilmente te traerán buenos resultados. Vivirás «al día», lo cual no es malo si disfrutas del presente, pero nunca sabrás de lo que eres capaz y todo lo que puedes lograr.

Debes tener cuidado, porque esta mentalidad podría traerte grandes arrepentimientos en el futuro, por no haber hecho todo lo que quisiste, pudiste y debiste mientras aún podías.

¿Por qué pensar a corto plazo afecta tanto nuestra vida?

Las acciones que nos ofrecen recompensas inmediatas como la comodidad, la rapidez, la seguridad y el placer, actúan como una droga para nuestra mente, que busca satisfacción y alejarse del dolor y el peligro.

Es más fácil para nosotros comer alimentos procesados y azucarados que mantener una dieta saludable y hacer ejercicio regular cada día. Esto se debe a que los alimentos azucarados y procesados nos brindan una recompensa fácil e inmediata, alineada con nuestro instinto de supervivencia. Nuestro cerebro no ha evolucionado lo suficiente para procesar alimentos tan concentrados en carbohidratos refinados y azucares procesadas, ya que solo conoce las concentraciones presentes en verduras, frutas y semillas, es decir, aquellos alimentos que provienen directamente de la naturaleza y no han sido modificados. Ese es el tipo de alimentos para los que se adoptó a través de millones de años y por eso le es tan difícil resistirse a ciertos alimentos disponibles en el mundo actual.

Pero el pensamiento a corto plazo no solo afecta nuestro nivel de salud y alimentación. También nos impide invertir en nosotros mismos y actuar de manera inteligente. Resulta más cómodo utilizar nuestro pensamiento a corto plazo y tomar decisiones que no requieran esfuerzo ni disciplina, que hacer lo que sabemos en el fondo que debemos hacer.

Por ejemplo, es más fácil ir la agencia y adquirir un automóvil nuevo pagado plazos, en vez de ahorrar lo suficiente ser acreedores a él y poder compararlo al contado.

Es más fácil sacar la tarjeta de crédito del bolsillo y comprar un televisor moderno para satisfacernos a corto plazo, consumiendo contenidos de todo tipo (la mayoría de ellos basura), en vez de pensar a largo plazo e invertir ese tiempo, dinero, enfoque y energía, en crear algo mejor para nuestro futuro y el de aquellos que nos importan.

Es más cómodo y placentero estar sentado todo el día y decir que no hay tiempo para ejercitarnos, que tener la diciplina de hacerlo, levantarnos una hora más temprano y generar el hábito (Esto aun sabiendo que, a largo plazo, el beneficio será tener una mejor salud y una reducción drástica en las posibilidades de contraer ciertas enfermedades).

Nuestro cerebro quiere evitar el dolor y el esfuerzo en la medida de la posible. Prefiere la comodidad y el placer momentáneo. Por eso, es vital tomar conciencia de esto cada día, y cultivar intencionalmente la voluntad, la perseverancia y la disciplina, ya que son estás la base sobre las que se cimientan las mejores recompensas y las verdaderas satisfacciones que tendremos en la vida.

El pensamiento a corto plazo afecta tu nivel de ingresos

Una persona que se prepara en cierto campo, estudiando y/o practicando alguna especialidad (ingeniería, medicina, música, creación de contenidos etc.) puede tener más ingresos que una persona que hace actividades básicas y relativamente sencillas como limpieza o conducción de vehículos para el transporte.

¿Por qué? Pues porque entre más fácil es aprender una actividad, y menos esfuerzo requiere, más personas estarán capacitadas para hacerlo. Incluso, hay quienes podría no saber cómo hacer cierta tarea u oficio, y capacitarse en tan solo día o una semana. En este caso, la preparación a corto plazo, al ser algo que muchos pueden alcanzar, pierde facilmente su valor en el mercado.

Lo mismo ocurre entre la diferencia en un empresario (tener tu propio negocio) y tener un empleo. Como empleado, puedes ser contratado rápidamente y comenzar a ganar dinero desde las primeras semanas de trabajo, obtenido así el fruto de tu esfuerzo a corto plazo. Esto es muy diferente a lo que sucede al crear tu propio negocio.

Cuando crear un negocio, generalmente al principio no obtendrás ningún fruto de tus esfuerzos durante los primeros meses o incluso años de trabajo. Es un camino riesgoso y con mucha incertidumbre. Sin embargo, si logras sacarlo adelante y próspera, entonces podrás obtener grandes beneficios y recompensas a largo plazo. Unos beneficios que superarán con creces (en la mayoría de casos) los de un empleo convencional trabajando por cuenta ajena.

Como puedes darte cuenta, el pensamiento a largo plazo funciona mejor, porque nos permite crear algo de gran valor a través del tiempo. Algo que no puede ser posible a corto plazo y con poco esfuerzo. Puedes crear salud, dinero, relaciones personales prósperas, encontrar un empleo bien remunerado o generar una empresa sólida que te de grandes beneficios. La visión a largo plazo «paga» mejor que el pensamiento cortoplacista.

Cómo eliminar el pensamiento cortoplacista

Pensar a corto plazo está arraigado en nuestra mente, es algo que no podemos evitar. Buscamos placer, seguridad y evitamos el dolor a toda costa; es un comportamiento instintivo. Por ello, la única forma de combatir este problema es mediante el uso de la parte más evolucionada de nuestro cerebro: la razón.

Debemos tomar conciencia de aquellos impulsos que surgen de manera automática e involuntaria ante los estímulos externos, y de manera consciente pensar a largo plazo.

Si vas a la tienda y tomas una caja de galletas, debes pensar en cómo esto te afectará estéticamente y en tu salud a largo plazo. En lugar de imaginar lo deliciosas que estarán momentáneamente, debes imaginarte con «llantitas» prominentes en tu abdomen. Esto tal vez te haga dejar la caja de deliciosas harinas refinadas en el mostrador. Además, se ve mejor en el estante del supermercado que en tu cocina, ¿no crees? 🙂

Lo mismo aplica para una caja de cigarros, un refresco, o algún otro tipo de comida procesada.

Si quieres estudiar una carrera universitaria que crees que es fácil, y por eso la has elegido, entonces piensa a largo plazo. Si es fácil, seguramente mucha gente logra terminarla y, por lo tanto, los beneficios no serán muy grandes. Y eso que aún no estamos hablando de temas como: encontrar tu propósito de vida o sobre aquello que quieres hacer con tu vida.

Si estás creando un negocio y quieres tirar la toalla porque es muy difícil, entonces acuérdate de tus razones iniciales. No olvides tus motivos y piensa a largo plazo. Prueba cosas diferentes a lo que has hecho hasta ahora, y realiza una prueba que reafirme y dé validez a tu idea de negocio.

Una vez que sepas que hay mercado para lo que estás haciendo y es algo que sientes en el interior que debes hacer, entonces persevera. Por qué solo pensando a largo plazo es como tu idea va a madurar y generar frutos.

Para dejar el pensamiento a corto plazo, no existe una fórmula mágica. Solo debemos tomar conciencia en el preciso momento y preguntarnos:

  • ¿Lo que estoy a punto de hacer (comer, comprar, ver, decir, decidir) tiene beneficios o unos objetivos claros a largo plazo? 
  • ¿Esto es algo que me hace disfrutar verdaderamente el momento presente, o solo es un medio de satisfacción vacía y momentánea que en realidad me afecta más de lo que me beneficia? 
  • ¿Hay algo mejor que puedo hacer, que me beneficie ahora y también a largo plazo?

Las acciones con recompensa inmediata pueden ser útiles para disfrutar el momento presente, sin embargo, hay quienes solo tienen acciones de este tipo y nunca piensan a largo plazo. Si lo hacen, no tienen la mentalidad adecuada ni la disciplina para ser constantes ni perseverantes en el tiempo.

O dime ¿De qué manera puedes construir o conseguir algo de valor, si no puedes mantener la consistencia en tus acciones por un periodo de tiempo considerable? Ahí está la clave. 😉

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Ahora es tu turno, cuéntame ¿Sientes que te afecta el pensamiento a corto plazo? ¿Por qué crees que es tan difícil mantener una constancia para lograr lo que queremos? Nos leemos en los comentarios. Y si te ha gustado, no olvides compartirlo con tus amigos. Al hacerlo, me ayudas y me impulsas a seguir generando más contenido como este y te estaré muy agradecido.

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3 comentarios

  1. Hola. En mi caso es porque soy muy miedosa, le temo mucho al futuro, a las cosas malas que vayan a suceder. Por eso temo crear para el futuro. Nunca cumplo metas a largo plazo 😓