Cambia tu Vida

Tal vez no necesitas un título universitario

Tal vez no necesitas un título universitario que te avale

Maurino, he estado pensando en mi situación y estoy  preocupada… ¿y si descubro que lo que quiero hacer no tiene nada que ver con lo que he estudiado, o con aquello en lo que me he formado y estoy certificada? ¿Cómo voy a poder ofrecer algo que no tiene que ver con mi carrera? Me preocupa esto…

Hace unos días una lectora me escribió para decirme esto, y pedirme consejo. Ella quiere dedicarse a algo diferente a lo que indica su título universitario, y cedula profesional, y es precisamente lo que voy a tratar en este artículo.

Si tú también estás en una situación similar, o te sientes de esa forma, seguramente lo que voy a contarte a continuación te ayudará. 🙂

Una falsa creencia que se propagó hace décadas

Muchas personas aún tienen la falsa creencia de que para salir adelante, y les vaya bien en la vida, se necesita un título universitario. Solemos pensar que con ese título podremos aspirar a mejores cosas; mejores ingresos, a un trabajo de más prestigio y sobre todo a una mejor calidad de vida…

Pero ¿Esto es realmente cierto? De verdad un título universitario te dará esa mejor calidad de vida y hará la diferencia entre la mediocridad y la grandeza.

Pues la respuesta es no… Se que suena duro pero la verdad es que no hay una relación comprobable entre un tener título, o nivel alto de estudios, y el tipo de vida que tienes como adulto.

Esto solo es una creencia que se propaga entre la multitud, que nos hace seguir una misma línea de pensamiento sin cuestionarlo.

La calidad de vida se encuentra en los días ordinarios

Si quieres crear tu vida, tal como la imaginas, tal vez puedes prescindir de ese título universitario y enfocarte en crear y trabajar en un verdadero proyecto de vida.

Ten en cuenta que la calidad de vida engloba muchas cosas. Entre las que destaca tu alimentación, tu descanso, la calidad de personas con quien convives, tus objetivos y propósitos personales, el tipo de información que ingresas a tu mente, tu nivel de satisfacción laboral, etc.

Como puedes ver tener un título universitario, o un alto nivel de estudios, no te garantiza una mejor vida, ni tampoco más felicidad.

Gran parte de tu satisfacción laboral y personal, dependerá de lo que hagas a diario. De conocerte a profundidad para andar por el camino correcto. Dependerá también, de estar con las personas adecuadas y aprender de ellas. Depende de la calidad de información y alimentos que ingresar a tu mente y cuerpo, y de ejercitarte y descansar adecuadamente.

La vida no se trata de tener un título y buscar ganar más, para comprar y consumir; el mundo no necesita más basura. Y de hecho no hay una relación entre nivel de estudios y calidad de vida. Porque la mayor parte de la calidad de vida la generas tú, al construir poco a poco y paso a paso, el tipo de vida que quieres tener.

Las cosas ahí están y ahí permanecerán

Podrás lograr tener altos ingresos, tener uno o dos posdoctorado y muchas cosas almacenadas en tu casa, pero eso no significa que tu vida sea de calidad, ni mucho menos que seas feliz. Tener estudios universitarios no te hará ser la persona que siempre quisiste ser.

La gente confunde lo que quiere cuando buscan ser profesionistas. La mayoría centra sus deseos en el resultado que trae el dinero; ropa más costosa, más aparatos electrónicos, mejores muebles, un auto alta gama. Sin embargo, no se dan cuenta que en el interior lo que realmente todos queremos son experiencias y un buen estilo de vida.

Las cosas son inertes. Están ahí, y ahí permanecerán. Son productos industriales con alguna funcionalidad, que fabricó alguna empresa para ganar dinero y aportar al mundo. La pregunta importante es ¿Cuántas de esas cosas que deseas son prioritarias y realmente necesarias? ¿De qué manera quieres aportar tú al mundo?

Es por eso que es tan importante ser detallista con lo realmente que quieres, y antes de buscar un título universitario, pregúntate ¿qué quieres hacer con tu vida?

Céntrate en las experiencias, en un día ordinario que tendrás de aquí a 5 años, y en las cosas que te harán sentir orgulloso.

Busca convertirte en la persona que quieres ser y jamás hagas algo solo para agradar a los demás o para guardar las apariencias.

Alguna vez un título universitario fue de gran ayuda

Durante las primeras décadas de la revolución industrial, tener un título universitario era de gran ayuda. Las personas te respetaban y te miraban de otra manera solo por tener alguna especialidad; como médico, ingeniero, maestro, o abogado.

Sin embargo hoy en día esto ha cambiado. Cada vez más personas tienen acceso a un nivel de estudiados superior. Y se está haciendo cada vez más común que una persona tenga estudios.

El hecho de que muchas personas del mundo estén preparadas, es bueno por el progreso y bien colectivo, pero a nivel individual se complica destacar sobre la mayoría.

Como resultado de ello hay una baja en los salarios y el poder adquisitivo de unas personas “preparadas”, es diferente al que se tenía hace algunas décadas.

En un mundo cada vez más globalizado, destacarán aquellos que se atreven, que son creativos, que toman acción y no temen ser diferentes. Esas son las personas que sobresaldrán por encima de aquellos que tengan un estante lleno de títulos.

No tener un título universitario si afecta tu vida

Ahora debes estar pensando que  estoy loco, pero permíteme explicarte a que me refiero.

Muchas personas que no tuvieron la oportunidad de estudiar un nivel superior, tienen un síndrome de inferioridad, que afecta su manera de interpretar la realidad, y nubla su vista ante las oportunidades.

Son personas que piensan que por el hecho de no tener el tan ansiado documento que los avale, no merecen tener ese puesto que desean, o esos ingresos que quisieran. Y esto afecta enormemente su futuro.

Como te lo dije antes, lo que crees, es. Si crees que no mereces algo, entonces actuarás como una persona que no lo merece, lo cual reduce tus posibilidades de conseguirlo al mínimo.

Por eso importante cuestionar tus creencias, ya que pueden ser los grandes obstáculos que te están impidiendo ir más lejos de lo que crees que puedes.

Solo te servirá para ser contratado

Muchas veces el título solo te sirve para pedir trabajo… solo para eso. Si te aceptan, tendrás que demostrar que realmente puedes cumplir con tus funciones.

Si tomas un trabajo que no te gusta, entonces no tendrá mucho sentido que tengas ese título, porque desperdiciarás tú tiempo y energía a hacer algo que no te motiva, y no te hace feliz.

Además, cada vez más empresas dejan de lado el título o los certificados, y se enfocan en las aptitudes y competencias comprobables de las personas que contratan.

Dejan los documentos en segundo término, y prefieren saber si eres adecuado, y estás comprometido con las actividades de la empresa y del grupo de trabajo.

Piénsalo, ¿a quién contratarías?, a alguien sin título, pero con ganas de aprender, que ama lo que hace, y dispuesto a hacer lo necesario para conseguir sus objetivos? o ¿a alguien con titulación pero que solo busca dinero, no tiene iniciativa y hará lo mínimo para cumplir?… Creo que ambos tenemos la respuesta.

Puedes migrar a otra profesión o un trabajo diferente

Pero el problema no es solo para aquellos que no tienen estudios superiores, también afecta a muchas personas que estudiaron una carrera y no se atreven a migrar a otra profesión por miedo y por no tener el título o la experiencia que los avale.

Si este es tú caso, debes darte cuenta que el hecho de poder dedicarte a otra cosa, fuera de lo que te has formado hasta el momento, es una gran oportunidad para darle un nuevo rumbo a tu vida. Y desde mi perspectiva eso no tiene nada de malo, al contrario 🙂 Estamos acostumbrados a pensar en documentos que nos avalan, títulos y cosas de esas, pero la verdad es que ésa solo es una creencia que nos limita.

Tú puedes dedicarte a cuantas cosas quieras, puedas y necesites hacer, siempre y cuando ayudes o cumplas con lo que aquella persona (cliente) necesita. 

Imagina que yo soy una persona que ama el diseño de interiores, y esto me ha hecho un experto en la materia, pero soy abogado. Con toda certeza podría ayudar a una persona a diseñar su hogar, aunque mis estudios digan que soy abogado. Incluso, puedo migrar a esa profesión y dedicarme a ello de tiempo completo.

Si puedes ayudar o cumplir un deseo de una persona, ya sea con tus conocimientos, con tu guía, o con tus productos, entonces estas capacitado para hacerlo. No hay mejor prueba que el resultado mismo. Y para esto no requerimos documentos que nos avalen.

Desde luego que hay profesiones que requieren permiso, como la firma de un abogado, el conocimiento y experiencia de un médico cirujano, o un ingeniero de obra civil avalado y capacitado. Están actividades son de gran responsabilidad. Pero son casos especiales donde requieres licencia, y aun así puedes prepararte y conseguirla.

Que un documento no te detenga

Quiero terminar este artículo diciéndote que no centres tu atención en los documentos que te avalan. Esos solo son emblemas o insignias que le dicen a la gente que tuviste cierta capacitación o estudios, pero lo que realmente importa es enfocarte en el resultado, no en el documento.

Enfócate en buscar una actividad que te llene de verdad, y te impulse desde el interior a hacer un buen trabajo. Si lo haces así, te aseguro que encontrar buen trabajo, o tener éxito en tu propio negocio estará garantizado.

Piensa que puedes tener muchos títulos o especialidades, pero si no te entregas y haces tu trabajo con amor y ganas genuinas de ayudar, entonces difícilmente darás lo mejor de ti.

El tener un título no te exenta de ser profesionista mediocre, porque cuando alguien hace algo solo por dinero y no por los motivos adecuados, entonces no pone empeño suficiente y tarde o temprano querrá tirar la toalla.

Si lo que quieres ejercer requiere licencia, entonces ve por ella; prepárate. Pero si no, entonces olvídate de eso y enfócate en ir directo al grano, en hacer o crear lo que necesitas.

Ayuda a ese cliente, crea ese producto, brinda un gran servicio, da más de lo que se espera de ti, y te aseguro que nadie se preguntará si tienes o no una cédula o título profesional. 😉

◊♦◊

¿Y tú donde colocas el enfoque? ¿En un documento que te avale, o en una actividad con propósito y desde el corazón? nos leemos en los comentarios. 🙂

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2 comentarios

  1. Tener que pagar por expedir la cédula profesional me parece una mala broma. Es el último intento de parte del centro educativo por sacar dinero al estudiante.

    1. Hola Tyran
      Desafortunadamente la validez oficial de las cédulas las expide el gobierno, y por eso puede pedir un costo por emitir el documento. Sin embargo, lo importante es saber si realmente necesitas el título universitario.

      Muchas personas e el mundo, incluido yo, jamás han necesitado del título, ya sea porque se dedican a algo diferente a lo que estudiaron o por que nunca se los han pedido o nunca ha sido un requisito.

      Todo debe partir de lo que quieres hacer y hacia dónde diriges tu vida profesional. 🙂

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