Cambia tu Vida

No vivas de las apariencias, no tienes que demostrar nada a nadie

guardar las apariencias

Hemos creado un mundo donde la presunción y guardar las apariencias se ha convertido en la forma de simular la felicidad. Nos preocupamos demasiado por lo que dirán o pensaran los demás, y con ello basamos muchas de nuestras acciones y deseos en aparentar y dar una percepción ideal de lo que hacemos, somos y tenemos.

Pero… ¿realmente tiene sentido esto?

En este artículo te contaré las razones por las cuales vivir para demostrar algo a alguien, es un desperdicio completo de tu vida. Tendremos una reflexión sobre el daño personal y social que nos hace vivir guardando las apariencias.

Tu riqueza verdadera se encuentra en lo que percibes, creas y sientes cada dia, y no en lo que las personas creen que tienes, eres o haces.

Las apariencias propician una vida ficticia y sin sentido

Tu vida se compone de cada pequeño instante que permaneces en el mundo. El lugar en el que te encuentras, las personas y cosas que te rodean, junto con tus pensamientos y sentimientos son los pilares que componen tu realidad. No hay más, ese es tu mundo.

Entonces, si vives para aparentar algo que no es, estarás tomando el rol de una vida ideal solo cuando estas bajo la lupa de la gente.

Sin embargo, debes tener en cuenta que no estás todo el tiempo siendo observado. De hecho el tiempo que la gente está atenta a ti es mínimo; digamos 15 minutos en una fiesta o 30 segundos cuando ves a tus vecinos por la mañana.

Si te enfocas en demostrar y aparentar algo a alguien, literalmente estarás viviendo solo para satisfacer y caer en gracias de otras personas, la mayoría de las cuales no les importa tu vida.

Además el tiempo que aparentas es mínimo, comparado con el tiempo que vives tu vida tal como realmente es. Veamos un ejemplo…

¿Para quién haces tu cama?

¿Has conocido a personas que limpian, ordenan y recogen su casa solo cuando tienen visitas?, posiblemente sí. Lo hacen para dar una buena impresión a sus conocidos.

Pero dime ¿crees que esto tiene sentido?, pues analicémoslo.

Una persona te va a visitar y pasa 2 o 3 horas en tu casa. Si te visitan a menudo tal vez esto suceda cada dos semanas. Hasta aquí está muy bien, tienes personas con quien pasar momentos agradables. Lo que no está bien es que recojas tu casa solo cuando tienes visitas.

Una visita de 3 horas cada 2 semanas significan 3 horas de un total de 360 horas. Esto equivale solo al 0.83% del tiempo total, es decir, menos del 1%.

Entonces dime ¿tiene sentido actuar de cierta manera para demostrar y aparentar algo que no es real? Recoger tu casa, tu habitación, tu cama o lavar tu auto solo para que otras personas lo vean, es hacer pensar a otros que vives de cierta forma, pero sabes que te engañas a ti misma.

Al final de cuentas tú eres quien pasa la mayor parte del tiempo dentro de esa casa, auto, o cama. Por lo tanto, si vas a recoger, ordenar y limpiar, que sea para tu satisfacción y confort personal, y no para aparentar un estilo de vida que realmente no existe.

Cuando hagas algo, hazlo por ti y por las personas con las que convives diariamente, esto te traerá mayor bienestar y una mejor calidad de vida.

No hagas las cosas para que la gente te vea, ni mucho menos para que hagan suposiciones sobre lo maravillosa que puede ser tu vida. Trata de vivir como deseas y no aparentes tener la vida que otros quieren.

Considera que después de todo tú vives tu vida tal como es, y lo que la gente cree o sabe de ti no te beneficia en nada.

Un mundo de gente falsa

Preocupate por lo que otras personas piensen, y siempre serás su esclavo. — Lao Tzu

¿Que pasaría si todos viviéramos para aparentar y satisfacer las expectativas de otros?

Imagina que estudiases la carrera que quieren tus padres… o tal vez que tuvieras hijos solo porque te dicen que se te va el tren… o te casas porque dicen que más tarde ya no te van a querer…

¿Cómo sería si vivieras satisfaciendo las expectativas de toda la gente? ¿Crees que tendrías una gran vida?

Pues no, viviríamos en un mundo de gente falsa, que no disfruta su vida. Personas que solo hacen las cosas para encajar y no se permiten mostrarse como son, ni crear su vida a voluntad.

Como te lo dije antes, no tienes que agradar a todo el mundo, simplemente resérvate a vivir tu presente. Haz una diferencia, persigue tus sueños  y deja un legado.

No aparentes ser, mejor sé esa persona

Dejar a un lado las apariencias no solo aplica en tu estilo de vida, también para la persona que eres en realidad.

¿A cuántos has conocido que aparentan ser quien no son y tiempo después sacan su verdadero yo? O parejas que tratan de demostrar que son los padres, novios o esposos perfectos, cuando su realidad es muy diferente.

Pues esto tampoco tiene sentido. Si demuestras a alguien ser quien no eres, en realidad te afectas a ti mismo, porque tu realidad no cambia.

Pongamos un ejemplo. Imagina que eres una persona que no se alimenta nada bien, pero siempre aparentas lo contrario. Le haces creer a la gente que eres muy saludable cuando sabes bien que no es así.

De qué sirve que las personas crean que eres una persona sana, si tú sabes bien cómo eres y no te puedes engañar. Y eso que aun no hablamos de lo que proyectas a través de tu estado físico y de salud; las llantitas en el abdomen no engañan a nadie.

Te diré una de mis frases favoritas:

No importa lo que alguien crea, lo que importa es lo que es.

Cuando ocultas lo que eres en realidad, las personas tendrán una percepción de ti, pero eso no cambia nada. Tu personalidad será la misma, tendrás el mismo cuerpo, la misma educación, mismos modales, los mismos tipos de amistades… tendrás la misma vida.

Esto aplica para quienes aparentan tener un matrimonio armonioso, o ser unas personas cultas ¿De qué sirve aparentar que tienes una relación amorosa o que eres muy inteligente, si dentro de ti sientes que algo no encaja como debería?

Al guardar las apariencias solo estas creando una realidad ficticia para las personas que te observan, pero eso no cambia tu realidad. Tú sí estás viviendo lo que otros no perciben.

Por eso, en vez de intentar que las personas crean que eres alguien, conviértete en ese alguien. Y mientras lo logras, que no te importe lo que otros piensen, crean o digan de ti.

La envidia no hace mejor tu vida

Hay mucha gente que le gusta causar envidia de manera intencional, seguro conoces alguna.

Cuando provocas envidia en alguien, a menudo generas un sentimiento negativo en la mente de esas personas. Es una energía de baja frecuencia que sienten por ti, y que ¡no necesitas!

Presumir es un comportamiento totalmente opuesto al de una persona con inteligencia emocional alta.

Es más beneficioso que las personas te quieran por ser simplemente tú, en vez de tratar de provocar sentimientos de envidia que harán que se alejen de ti.

Las personas no quieren saber que eres la más guapa, adinerada, inteligente o impresionante que han conocido. Ellos quieren sentirse bien, y una manera hacerlo es elogiándolos tú, antes de buscar que ellos te elogien a ti. ¡Desarrolla tu inteligente emocional!

Por supuesto, puedes llegar causar envidia sin querer y eso no lo puedes controlar. Pero no causes envidia de manera intencionada. No trates de crear malos sentimientos hacia ti, no te sirven de nada.

Tu vida real es la que vives a cada instante

Muchas personas gastan dinero que no han ganado, para comprar cosas que no quieren, para impresionar a gente que no les agrada. – Will Smith

Imagina esto: Tus vecinos estrenan auto y esto a ti te causa cierto sentimiento negativo. No te quieres quedar atrás y entonces vas a la agencia a comprar un auto nuevo.

Tomas una deuda a 5 años, la cual tendrás que pagar con trabajo diario, solo para demostrar que tú también estás “progresando”.

Sin embargo, muy dentro de ti sabes bien que el auto usado que tienes, te sirve igual o mejor que uno nuevo (no tienes que gastar tiempo lustrándolo y cuidándolo) y puedes utilizar ese tiempo en algo que llene tu vida y la transforme de verdad.

Aun así consideras necesario tomar un auto nuevo, porque crees merecerlo y quieres que tus vecinos, amigos y demás conocidos te vean.

Lo que no te das cuenta es que el auto nuevo tomado a pagos, realmente aún no lo mereces, porque no tienes el dinero para comprarlo. Te harás merecedor de él cuando trabajes lo suficiente para saldar la deuda.

Lo que quiero transmitirte con este ejemplo es que mucha gente desperdicia su vida tratando de guardar las apariencias y de satisfacer las expectativas de otras personas. Se olvidan de vivir y de buscar unos objetivos más profundos y de verdadera realización personal.

No tomes deudas para demostrar algo a gente que no le importas, valora tu tiempo y tu vida por encima de todo.

Tampoco midas tu riqueza por la cantidad de cosas que has comprado. Busca algo más grande; algo que te genere una vida rica, próspera y abundante.

Ahora que cada que le quieras seguir el paso a alguien, para no quedarte atrás, pregúntate. ¿Mis objetivos son los mismos que los de él o ella? si no lo son, olvídate de eso de inmediato y sigue en lo tuyo.

No les importas tanto como se importan ellos

Ahora imagina que uno de tus vecinos se queda sin empleo y con muchas deudas. Entonces se ve obligado a vender muchas de sus posesiones.

La pregunta es: ¿Qué harías para ayudarlo? ¿Qué surgiría de tu corazón para apoyarlo y salir de esa situación? ¿Le ayudarías a conseguir empleo? ¿buscarías clientes para vender sus muebles? ¿Le prestarías dinero? ¿Qué harían los demás vecinos por él?

Analízalo un momento…

Ahora, ¿y si te ocurriera a ti?, Si tuvieras que vender tu auto y algunos muebles para salir de una mala situación económica, ¿Qué harían tus conocidos por apoyarte? ¿Quién de ellos se presentaría ante ti y te brindaría su ayuda con el corazón?

Como ves, no tiene sentido de ninguna forma, vivir aparentando y satisfaciendo las expectativas de las personas que no les importas.

No tienes que demostrar que tienes la pareja perfecta, la casa de ensueño, la familia ideal, el trabajo envidiable o el auto que otros no pueden tener.

No tienes que demostrar nada a nadie. Hacerlo solo te consume tiempo (lo único y más valioso que tienes) y drena tu energía, la cual podría ser utilizada en cosas que realmente aportan valor a tu vida.

Satisface primero tus expectativas

Hay quienes te aman y que quieren lo mejor para ti, pero ten en cuenta que tampoco puedes vivir satisfaciendo a esas personas.

Lo que es mejor para ti puede ser muy variado. Mientras tú puedes querer montar un salón de belleza profesional, tus padres tal vez quieran que seas una odontóloga con un consultorio en el centro de la ciudad.

Ambas cosas pueden ser buenas, pero todo depende de lo que tú creas y lo que quieres hacer con tu vida.

Antes de querer satisfacer las expectativas de alguien más, ya sea tu familia, amigos o conocidos, primero satisface las tuyas. Busca sentirte bien y permanecer en armonía con tus valores e ideales.

Disfruta el presente y crea tu destino trabajando en el futuro. Jamás trates de aparentar lo crees que a otros les impresionará o les agradará ver en ti.

Puedes gustar a tus padres o impresionar a tus conocidos, pero eso no significa que vivas feliz.

Escucha y analiza con un criterio amplio lo que las personas te recomiendan, y elige un camino que te llene de verdad.

Coloca tus expectativas personales primero y en lo más alto. Sé auténtico y espontáneo y jamás te preocupes por «el que dirán». Después todo ni siquiera dios ha logrado agradar a todo el mundo.

◊♦◊

¿Quisieras agregar algo? ¿Qué piensas acerca de guardar las apariencias?

Nos leemos en los comentarios. 😉

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4 comentarios

  1. Interesante Post, lastima que el mismo lo he leído en la cuenta de Instagram @ernestofuenmayoroficial, quien lo publica como propio sin los créditos respectivos

    1. Hola Miguel, muchas gracias. NO pasa nada! si lo ha compartido sin créditos él sabe bien que no es de su autoría. La ironía es que comparte un post que dice: “No vivas de las apariencias”, y si lo ha compartido como propio, él estaría tratando de aparentar algo que no es. Tratando que la gente crea que esas son sus palabras. Esa es la gran ironía 😀

      La mejor parte es que el mensaje se está propagando y con ello el mundo está mejorando. 🙂

      Agradezco tu comentario.
      Un abrazo.

  2. Pensamos que vivimos en la etapa de la historia más individualista. Si te fijas un poco verás que la gran mayoría de personas hace más o menos lo mismo. Solo hay que ver las compras exageradas de Navidad.
    Los seres humanos “occidentales” estamos en la etapa histórica de mayor control por parte de otras personas. Desde esa posición es más fácil dirigir los gustos y preferencias de la población.
    Quedarse al margen del “grupo” supone una presión extra que algun@s no pueden soportar. Les es más fácil seguir la corriente que elaborar un criterio propio y llevarlo a la práctica. Dentro del alto porcentaje de población que se ajusta a esta descripción hay una parte que siente la necesidad de destacar por encima de la media. Esto, obviamente, significa valorarse según el reflejo proyectado en el criterio de los demás. Es una filosofía de vida que busca la felicidad en el exterior, cuando lo lógico es que fluya de dentro hacia fuera.

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