Recibe Gratis mi ebook “Encuentra tu Rumbo – 5 razones por las que te sientes perdido, sin saber qué hacer ni qué camino tomar en esta etapa de tu vida”.

No vivas de las apariencias, no tienes que demostrar nada a nadie

Compartir en:
guardar las apariencias

Hemos creado un mundo donde la presunción y guardar las apariencias se ha convertido en la forma de simular la felicidad. Nos preocupamos demasiado por lo que dirán, creerán o pensaran los demás de nosotros, y con ello, basamos muchas de nuestras acciones, necesidades y deseos en aparentar y dar una percepción ideal de lo que somos, hacemos o tenemos.

Le damos demasiada importancia a las opiniones ajenas, incluso más que las propias. Opacamos nuestra voz interior y elegimos hacer algo solo para agradar, encajar o alardear acerca de lo buena que es nuestra vida.

Si alguna vez has hecho algo así o conoces a alguien que lo hace a menudo, en este artículo te contaré las razones por las cuales vivir para demostrar algo a alguien, es un desperdicio completo de tu vida.

Tendremos una reflexión profunda sobre el daño personal y social que nos hace vivir guardando las apariencias y cómo dejar a un lado esta necesidad absurda por caer en gracia o generar envidia por lo que otros quieren.

Desde ahora te adelanto que, tu riqueza verdadera se encuentra en lo que percibes, creas y sientes cada dia, y no en lo que las personas creen que tienes, eres o haces.

Mantener las apariencias propicia una vida ficticia y sin sentido

Tu vida se compone de cada pequeño instante que permaneces en el mundo. El lugar en el que te encuentras, las personas y cosas que te rodean, junto con tus pensamientos y sentimientos, son los pilares que componen tu realidad. No hay más, ese es tu mundo.

Si vives para aparentar algo que no es, estarás tomando el rol de una vida ideal ficticia, que en realidad no tienes y que aparentas solo cuando estas bajo la lupa de la gente.

Debes tener en cuenta que no estás todo el tiempo siendo observado. De hecho, el tiempo que la gente está atenta a ti es mínimo, prácticamente nulo; digamos 5 minutos en una fiesta o 5 segundos cuando ves a tus vecinos por la mañana.

Si te enfocas en demostrar y aparentar algo a alguien, literalmente estarás viviendo solo para satisfacer y caer en gracias de otras personas, la mayoría de las cuales no les importa tu vida.

Además, el tiempo que aparentas ser alguien que no eres es mínimo, comparado con el tiempo que vives tu vida tal como realmente es. Veamos un ejemplo…

¿Para quién haces tu cama?

¿Has conocido a personas que limpian, ordenan y recogen su casa solo cuando tienen visitas?, probablemente sí. Lo hacen para dar una buena impresión a sus conocidos.

Pero dime ¿Crees que tiene sentido esto? pues analicémoslo…

Te levantas temprano, y te apuras recoger y limpiar tu casa por que tienes visitas.

Generalmente, cuando una persona te va a visitar, puede pasar de 2 a 5 horas en tu casa (pueden ser 5 si es un buen amigo). Si te visitan a menudo, tal vez esto suceda cada dos semanas.

Hasta aquí todo está bien; tienes personas con quien pasar momentos agradables y dignos de recordar. No obstante, lo que no está bien, es que recojas y ordenes tu casa solo cuando tienes visitas.

Una visita de 3 horas cada 2 semanas, significan 78 horas de un total de 8760 al año. Esto equivale apenas al 0.89% del tiempo total de cada año; es decir, menos del 1%.

Entonces dime ¿Tiene sentido actuar de cierta manera para demostrar y aparentar algo que no es real?

Recoger tu casa, tu habitación, tu cama o incluso comprar un auto nuevo, solo para que otras personas vean “lo bien que te va”, es hacer pensar a otros que vives de cierta forma, cuando no es verdad.

Solo te engañas a ti mismo

Al final, tú eres quien pasa la mayor parte del tiempo dentro de esa casa, auto, o cama. Por lo tanto, si vas a recoger, limpiar, o comprar, que sea solo y exclusivamente para ti; para tu satisfacción y confort personal, y no para aparentar un estilo de vida que realmente no tienes, y que seguramente ni siquiera necesitas para ser realmente feliz y darle sentido a tu vida.

[Artículo recomendado: Para ser realmente feliz, necesitas algo más que solo placer y comodidades]

Cuando hagas algo, hazlo por ti, y por las personas con las que convives diariamente. Esto les traerá mayor bienestar y confort, creerás buenos y saludables hábitos, y llevarás un mejor (y real) estilo de vida.

No hagas las cosas para que la gente te vea, ni mucho menos para que hagan suposiciones sobre lo maravillosa que puede ser tu vida.

Piensa que a la gente no le importas tanto como a ellos mismos. La mayoría está más preocupada y concentrada en sus propios asuntos, problemas y deseos, que en lo caro y lujoso que puede ser el auto con el cual te acabas de endeudar a 5 años en la agencia.

Trata de vivir como deseas, de lograr objetivos ambiciosos si quieres, pero no trates de aparentar tener la vida que otros quieren.

Considera que, después de todo, tú vives tu vida tal como es, y lo que la gente crea, piense, hable o sepa de ti, no te beneficia en nada, mucho menos beneficia al mundo.

Un mundo de gente falsa

Preocupate por lo que otras personas piensen, y siempre serás su esclavo. — Lao Tzu

¿Que pasaría si todos viviéramos para aparentar y satisfacer las expectativas de otros?

Imagina que estudiases la carrera que quieren tus padres… o tal vez que tuvieras hijos solo porque te dicen que “se te va el tren“… o te casas con una persona porque dicen que más “vieja” ya no te van a querer…

¿Cómo sería si vivieras satisfaciendo las expectativas de toda la gente? ¿Crees que tendrías una gran vida? ¿Crees que llegarías a ser feliz?

La respuesta es ¡No!. Tristemente vivimos en un mundo con mucha «gente falsa», que no disfruta su vida. Personas que hacen las cosas para encajar, no se permiten mostrarse como son en realidad, y gastan demasiada energía en guardar la apariencias, en vez de enfocarse y canalizar su talento y potencial en crear su vida tal como realmente puede llegar a ser.

Como lo he dicho antes: No tienes que tratar de agradar a todo el mundo. Simplemente resérvate a vivir el ahora, dale un propósito a tu vida, haz que cada día cuente, marca una diferencia, persigue tus más profundo sueños y deja un legado si quieres.

No aparentes ser; mejor sé esa persona

Dejar a un lado las apariencias no solo aplica en tu estilo de vida y lo que haces, también en la persona que eres.

Dime ¿A cuántos has conocido que aparentan ser quien no son y tiempo después sacan su verdadero “yo”? O parejas que tratan de demostrar que son los padres, novios o esposos perfectos, cuando su realidad es muy diferente.

Pues esto tampoco tiene sentido. Si demuestras a alguien ser quien no eres, en realidad te afectas a ti mismo, porque tu realidad, emociones y sensaciones no cambian.

Pongamos un ejemplo:

Imagina que eres una persona que no se alimenta bien y no se cuida; comes comida chatarra o no te gusta nada el ejercicio. Sin embargo, siempre tratas de aparentar lo contrario. Le haces creer a la gente que eres muy saludable cuando sabes bien que no es así.

Dime ¿De qué sirve que las personas crean que eres una persona sana, si tú sabes bien cómo eres y no te puedes engañar? Y eso que aun no hablamos de lo que proyectas a través de tu estado físico y de salud (esa llantitas en el área abdominal no engañan a nadie).

Te diré una de mis frases favoritas:

No importa lo que la gente crea, lo que importa es lo que es.

Maurino M. Loyola

Cuando ocultas lo que eres en realidad, las personas tendrán una percepción de ti, pero eso no cambia nada. Tu personalidad será la misma, tendrás el mismo cuerpo, la misma educación, mismos modales, los mismos tipos de amistades… ¡Tendrás la misma vida!

Esto aplica, por ejemplo, para quienes aparentan tener un matrimonio armonioso, o ser unas personas cultas y elegantes.

¿De qué sirve aparentar que tienes una relación amorosa o que eres muy inteligente y sofisticado, si dentro de ti sientes que algo no encaja como debería?

Al guardar las apariencias solo estas creando una realidad ficticia para las personas que te observan, pero eso no cambia tu realidad. Tú sí estás viviendo en tu interior lo que otros no perciben y con ello estás siendo infeliz (aunque prefieras creer lo contrario).

Por eso, en vez de intentar que las personas crean que eres «alguien», conviértete en ese «alguien». En aquella persona que no solo vive para si mismo, si no para impactar de manera positiva y enriquecer la vida las personas. Y mientras lo logras, que no te importe lo que otros piensen, crean o digan de ti.

[Artículo recomendado: ¿Crees que vi viniste al mundo solo a ser feliz? Te equivocas]

La envidia no hace mejor tu vida

Hay mucha gente que le gusta causar envidia de manera intencional a través de su cuerpo, sus posiciones, riquezas o talentos o habilidades , seguro conoces alguna.

El problema en esto es que, cuando provocas envidia en alguien, a menudo generas un sentimiento negativo y repulsivo en la mente de esas personas. Es una energía de baja frecuencia que sienten por ti, y que ¡no necesitas!

Presumir es un comportamiento totalmente opuesto al de una persona con inteligencia emocional alta.

Es más beneficioso que las personas te quieran por ser simplemente tú, en vez de tratar de provocar sentimientos de envidia que harán que se alejen de ti.

Las personas no quieren saber que eres la más guapa, adinerada, inteligente o impresionante que han conocido. Ellos quieren y buscan sentirse bien. Y una manera hacerlo, es elogiándolos tú, antes de buscar que ellos lo hagan.

Desarrolla tu inteligente emocional; sé sencillo, auténtico y humilde, y te aseguro que muchas persona que antes traban de evitar tu compañía, buscarán estar contigo. Te desearán, sinceramente y desde el corazón, que te vaya muy bien en la vida,

Y por supuesto; puedes llegar causar envidia sin pretenderlo, eso no lo puedes evitar ni controlar. Pero no causes envidia de manera intencionada. No trates de crear malos sentimientos hacia tu persona; no te sirven para nada.

Si por algún motivo le generas envidia a una persona, y no es tu intención hacerlo, debes saber que el problema no esta en ti, si no en ella. Aún le faltan cosas que aprender, no esta en su mejor momento y su estado de consciencia actual no le ayuda. Compréndelo y sigue tu camino…

Tu vida real es la que vives a cada instante

Muchas personas gastan dinero que no han ganado, para comprar cosas que no quieren, para impresionar a gente que no les agrada.

— Will Smith

Imagina esto: Tus vecinos estrenan auto y esto a ti te causa cierto sentimiento negativo. No te quieres quedar atrás y entonces vas a la agencia a comprar un auto nuevo.

Tomas una deuda a 5 años. Misma que tendrás que pagar con trabajo y esfuerzo diario, solo para demostrar que tú también estás “progresando” en la vida.

Sin embargo, muy dentro de ti sabes bien que el auto usado que tienes, te sirve igual o mejor que uno nuevo (no tienes que gastar tiempo lustrándolo y cuidándolo) y puedes utilizar ese tiempo en algo que llene tu vida y la transforme de verdad.

Aun así, consideras necesario tomar un auto nuevo, porque crees merecerlo y quieres que tus vecinos, amigos, familiares y demás conocidos te vean.

Lo que no te das cuenta es que el auto nuevo tomado a pagos, realmente aún no lo mereces, porque no tienes el dinero para comprarlo. Te harás merecedor o acreedor de él, cuando trabajes lo suficiente para saldar la deuda o tengas el suficiente efectivo.

Lo que quiero transmitirte con este ejemplo es que, mucha gente desperdicia su vida tratando de guardar las apariencias y satisfacer las expectativas de otros. Se olvidan de vivir de verdad; de sus valores personales, sus sueños y de tener objetivos más profundos y de verdadera realización personal.

No tomes deudas para demostrar algo a personas que en realidad no les importas. Valora tu tiempo y tu vida por encima de todo.

Tampoco midas tu riqueza por la cantidad de cosas que has comprado y acumulado. Busca metas más grandes; algo que te genere una vida rica, próspera y abundante de verdad.

[Artículo recomendado: La verdad sobre atraer, crear y manifestar abundancia en tu vida]

Ahora cada que le quieras seguir el paso a alguien, para no quedarte atrás, pregúntate ¿Mis objetivos y aspiraciones son los mismos que los de esa persona? Si no lo son, olvídate de eso de inmediato y sigue en lo tuyo.

No les importas tanto como se importan ellos mismos

Ahora imagina que uno de tus vecinos se queda sin empleo y con muchas deudas. Se ve obligado a vender muchas de sus posesiones.

La pregunta es: ¿Qué harías para ayudarlo? ¿Qué surgiría de tu corazón para apoyarlo y salir de tal situación? ¿Le ayudarías a conseguir empleo? ¿Buscarías clientes para vender sus muebles? ¿Le prestarías dinero? ¿Qué harían los demás vecinos por él?

Analízalo un momento…

Ahora, ¿y si te ocurriera a ti? Si fueras ese vecino que se ve obligado a vender su auto y algunas posesiones para salir de una mala situación económica, ¿Qué harían tus conocidos por apoyarte? ¿Quién de ellos se presentaría ante ti y te brindaría su ayuda sincera y desde el corazón?

Como puedes ver, no tiene ningun sentido, vivir aparentando y satisfaciendo las expectativas de personas a las que no les importas.

No tienes que demostrar que tienes la pareja perfecta, la casa de ensueño, la familia ideal, el puesto de trabajo envidiable o el auto que otros no pueden tener.

No tienes que demostrar nada a nadie. Hacerlo solo te consume tiempo (lo único y más valioso que tienes) y drena tu energía, la cual podría ser utilizada en cosas que realmente aportan valor a tu vida.

Satisface primero tus expectativas

Hay quienes te aman y que quieren lo mejor para ti, pero ten en cuenta que tampoco puedes vivir satisfaciendo a esas personas.

Lo que es «mejor» puede ser muy variado. Mientras tú puedes soñar con montar un salón de belleza profesional en el centro de tu ciudad, tus padres tal vez quieran que seas una odontóloga con un consultorio en los suburbios.

Ambas cosas pueden ser buenas, pero todo depende de lo que tú creas y lo que quieres hacer con tu vida.

Antes de querer satisfacer las expectativas de alguien más, ya sea tu familia, amigos o conocidos, primero satisface las tuyas. Busca sentirte bien, tener la consciencia tranquila y permanecer en armonía con tus valores, convicciones e ideales.

Disfruta del presente y crea tu destino trabajando para el futuro. Jamás trates de aparentar lo crees que a otros les impresionará o les agradará ver en ti.

Puedes gustar a tus padres o impresionar a tus conocidos, pero eso no significa que vivas feliz, realizado y satisfecho.

Escucha y analiza con un criterio amplio lo que las personas te recomiendan, y elige un camino que te llene y te motive de verdad.

Coloca tus expectativas personales primero y en lo más alto. Sé auténtico y espontáneo y jamás te preocupes por «el que dirán». Después todo, ni siquiera la idea de que exista un Dios, ha logrado agradar y satisfacer a todo el mundo.

◊♦◊

Ahora cuéntame ¿Qué opinas? ¿Conoces a alguien que guarda las apariencias y vive para dar buena impresión a otros?

Nos leemos en los comentarios. Y si te ha gustado, te invito a compartirlo con tus amigos. Al hacerlo, me ayudas y me impulsas a seguir entregándote más contenido como este, y te estaré muy agradecido.

Compartir en:

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

6 comentarios

  1. Este blog ha caído como anillo al dedo. Me he estado sintiendo muy mal por mi desempeño en un trabajo que no me gusta solo porque se supone que “debo de trabajar y ganar experiencia para seguir adelante dentro del mundo laboral ya que me estoy haciendo cada vez de mayor edad”, por cierto tengo 25. Y quizá tienen razón, pero no puedo seguir estando en un lugar donde mi corazón me dice que por ahí no es… Quizás me equivoque más adelante probando cosas que a mi me gustan, pero al menos será por cosas que me interesan, no por cosas que otras personas creen que se ve bien que haga. Sufro de depresión y eso solo complica más las cosas dentro de la forma en como se vive en nuestra sociedad actual, pero de seguro es un impulso para ir tras lo que de verdad me llena porque que algo te llene teniendo depresión, uff, es como tener un mint de un Pokémon legendario, super extraño y muy valioso. Cualquiera pagaría por ello. En fin, muchas gracias por estos blogs, me han ayudado tras las horribles semanas apáticas que he estado teniendo… Abrazos.

  2. Muchas gracias por este post Maurino, justo me sucedió una situación, en la que yo al tratar de gustarle a una chica aparentando alguien que no soy, me dejo totalmente impactado al enterarme que esta version falsa de mi, no le gustaba a ella. Vaya estupidez cometí, tratando de gustarle alguien siendo alguien que no soy, lo único que logré fue alejar a esta persona.
    Pero me queda bien claro ahora que debo ser yo mismo sin tapaderas y ataduras, solo de esa forma podremos conseguir relaciones verdaderas y duraderas.
    No traten de fingir alguien quien no son, simplemente sean ustedes mismos y las personas correctas vendran a ustedes.

  3. Interesante Post, lastima que el mismo lo he leído en la cuenta de Instagram @ernestofuenmayoroficial, quien lo publica como propio sin los créditos respectivos

    1. Hola Miguel, muchas gracias. NO pasa nada! si lo ha compartido sin créditos él sabe bien que no es de su autoría. La ironía es que comparte un post que dice: “No vivas de las apariencias”, y si lo ha compartido como propio, él estaría tratando de aparentar algo que no es. Tratando que la gente crea que esas son sus palabras. Esa es la gran ironía 😀

      La mejor parte es que el mensaje se está propagando y con ello el mundo está mejorando. 🙂

      Agradezco tu comentario.
      Un abrazo.

  4. Pensamos que vivimos en la etapa de la historia más individualista. Si te fijas un poco verás que la gran mayoría de personas hace más o menos lo mismo. Solo hay que ver las compras exageradas de Navidad.
    Los seres humanos “occidentales” estamos en la etapa histórica de mayor control por parte de otras personas. Desde esa posición es más fácil dirigir los gustos y preferencias de la población.
    Quedarse al margen del “grupo” supone una presión extra que algun@s no pueden soportar. Les es más fácil seguir la corriente que elaborar un criterio propio y llevarlo a la práctica. Dentro del alto porcentaje de población que se ajusta a esta descripción hay una parte que siente la necesidad de destacar por encima de la media. Esto, obviamente, significa valorarse según el reflejo proyectado en el criterio de los demás. Es una filosofía de vida que busca la felicidad en el exterior, cuando lo lógico es que fluya de dentro hacia fuera.