Recibe Gratis mi ebook “Encuentra tu Rumbo – 5 razones por las que te sientes perdido, sin saber qué hacer ni qué camino tomar en esta etapa de tu vida”.

7 lecciones de un barco acerca de la vida; analogía

Compartir en:
Analogía, lecciones y metáfora de un barco acerca la vida

Te puede parecer algo extraño el título de este artículo, pero te sorprenderás de las similitudes que existen entre el viaje de un barco y tu viaje por la vida.

En este post hablaremos acerca de esas semejanzas vistas como una metáfora o una analogía. Son 7 sencillas pero grandes enseñanzas, que podemos aprender para hacer nuestro viaje por el mundo cada día un poco mejor.

¿Estas Listo(a)? Vamos a ello…

Lección 1: Puedes ser un barco a la deriva

Cualquier embarcación emprende su viaje por el mar con un destino definido, claro y especifico. Lo mismo ocurre cuando viajas en auto, en avión o en autobús. Si lo vemos como una analogía, se podría decir que cada uno de nosotros salimos a mar abierto al momento de nacer. Es en ese instante cuando inicia nuestro viaje por la vida.

De pequeños no tenemos mucho control; nuestros padres dirigen gran parte nuestras acciones. Nos llevan a “por donde quieren” y tienen influencia directa en todo lo que percibimos a cada instante.

Conforme vamos creciendo nos cada vez más hacemos independientes. Cada día nos alejamos un poco más del “puerto de salida” hasta que un día somos capaces física y mentalmente de tomar decisiones que afectan nuestro destino.

De la noche a la mañana tomamos el control total y conscientemente de nuestro “barco”; Comenzamos a tomar decisiones importantes, y es este punto cuando para muchos surge el primero mayor problema de todos: Saber qué hacer su vida y qué camino tomar.

Comenzamos a viajar a la deriva como un barco sin capitán y sin rumbo. Andamos en círculos repitiendo las mismas acciones a diario sin cuestionarlas. No enseñaron qué pensar, qué hacer y qué creer y con ello trancaron nuestra capacidad para mirar más allá de nuestras actuales circunstancias y crear la nuestra vida a voluntad.

Si te sientes perdido y a la deriva por la vida, te aconsejo que:

Lección 2: Al empujar habrá oposición

Cuando un barco se mueve se le presenta resistencia a su paso. Entre más rápido quiere avanzar, más resistencia encuentra. Por eso son diseñados y optimizados para minimizar la fricción y el esfuerzo.

Algo parecido nos ocurre a nosotros. Cuando tenemos muchos pensamientos, preocupaciones o problemas que roban nuestra atención, es difícil tener claridad y enfoque en lo verdaderamente importante.

Cuando no sabes qué es lo que genera los resultados que deseas en tu vida, realizas muchas acciones sin sentido. Aplicas mucho esfuerzo para avanzar y con todo lo que llevas “cargando” reduces te alcance.

Existe la carga interna y la externa. Por un lado está tu mente; llena de temas, ideas y asuntos, algunos intrascendente e inútiles y otro no tanto. Por el otro, tú entorno, los cosas, personas y situaciones deseables e indeseables. Estos en conjunto pueden convertirse en obstáculos que “obstruyen” o “ralentizan” tu paso hacia tus objetivos de vida, o por el contrario, pueden, ayudarte a avanzar eficientemente ante la adversidad.

Aquí te cito algunos ejemplo para darte más claridad:

  • Un armario lleno de ropa se traduce en “¿Qué voy a vestir hoy?” [carga externa].
  • Haber ¿Qué hay de nuevo en Facebook por la mañana?” que se traduce en productividad reducida [carga externo].
  • ¡Esa persona del trabajo no me cae muy bien! [carga interno].
  • Personas pesimistas y negativas [carga externo].
  • ¿Y si me despiden?…  [carga interno].
  • ¡Creo que me está poniendo el cuerno! [carga interno].
  • ¡Mi habitación es un desastre! [carga externo].

Todas esas perturbaciones internas y externas afectan tu tranquilidad, te restan felicidad y enfoque. Además, te pueden llevar a tomar decisiones que te frenan hacia la consecución de tus objetivos.

Por lo tanto, elimina esos distractores, desINFOxicate y adopta el minimalismo. Al hacerlo, tendrás menos cosas en que pensar, más claridad y podrás utilizar toda tu energía y tiempo hacia las creación y transformación de tu vida, y no hacia el desgaste y el derroche.

¡Convierte en un barco optimizado para navegar contra corriente!

Lección 3: El cambio de dirección no es inmediato

Cuando una embarcación necesita hacer un cambio de dirección, requiere tiempo. A diferencia de los automóviles, los cambios no se realizan instantáneamente al momento de girar el timón. Hay un desfase de tiempo entre el giro y la reacción del barco.

Algo parecido sucede con la vida. Los cambios no se perciben de manera inmediata. Tarda tiempo en ocurrir la reacción y ser perceptibles.

Por ejemplo, si en este momento comienzas a tomar 2 latas de refresco diario. Durante la primera semana posiblemente no notes algún cambio. Sin embargo, tendrás que seguir tomándolas habitual y consistentemente a lo largo del tiempo para que los efectos sean perceptibles. Si lo haces durante algunos meses o años, a la larga te convertirás en una persona con algunos problemas de salud.

Lo mismo ocurre si en este momento dejaras de estar atento al desarrollo y crianza de tus hijos o dejas de alimentar positivamente tu relación de pareja. Tal vez los primero meses no se note un cambio. Pero con el tiempo te aseguro que tus hijos o tu pareja se comenzaran a distanciar, surgirán problemas y pronto será como si no los conocieras.

Esos son solo 2 ejemplos de cambio de dirección negativa, pero también puedes hacer cambios de dirección positiva adoptando buenos hábitos.

Si en este momento comienzas a hacer una rutina de ejercicios de tan solo 20 min, 5 dias por semana, los resultados los verías hasta unas 8 semanas después.  Progresivamente comenzarías a tener más energía, estarías de mejor humor, mejorarás tu salud y tu apariencia física.

Lo mismo ocurre si cada día tomas un momento para estar con los que te importan. Aunque no se note un cambio de inmediato, a la larga generarás relaciones para fuertes y sólidas. Les darás buenos momentos, mejorarás la comunicación, serán más unidos y fraternales, se amaran y respetaran si esfuerzo y sin pretenderlo.

Recuerda esto: Los cambios en la vida no ocurren de inmediato, tienen un desfase de tiempo entre la acción y el resultado. Pero cada acción (o no acción) consecutiva, tiene un efecto a lo larga, el cual puede ser negativo o positivo. Tu decides que hacer y dejar de hacer cada día.

Esto nos lleva al siguiente punto…

Lección 4: Pequeños cambios aplicados consistentemente te llevan a un lugar completamente diferente

Los cambios no solamente son lentos, además son acumulables en el tiempo.

Por ejemplo, mínimos cambios de dirección al viajar en avión o en barco te llevan a un lugar completamente distinto pasadas algunas horas. Si cambias de dirección solo 1 grado llegarás a un lugar muy alejado de tu rumbo inicial y entre más lejano sea el viaje; es decir, entre más tiempo pase, más diferente será tu destino a que llegarás.

Lo mismo ocurre con la vida. Pequeños cambios en tus acciones te llevan a una situación muy distinta a largo plazo.

Si comes comida basura a diario por varios años consecutivos, es predecible que tendrás graves problemas de salud muy pronto. Entre más tiempo pase más grave será el problema.

Lo mismo pasa si dejas de alimentar tus relaciones. Cuanto más tiempo pases distante, llegará el momento donde la ruptura será casi inevitable. [Artículo recomendado: Los mejores consejos amor que alguien te podrá contar]

A partir de ahora no olvides que:

Pequeñas acciones repetidas consistentemente en el tiempo, producen enormes cambios; tanto para bien como para mal. Todo depende de la naturaleza de la acción que decidas ejecutar.

Lección 5: Si no cuidas tu barco, el viaje termina

Un barco se puede oxidar, se puede fracturar y averiar, por eso hay que darle mantenimiento para tener en optimas condiciones y evitar que se hunda. ¡Nadie quiere morir ahogado! ¿verdad?

Es increíble pero aunque sabemos prácticamente todos que nuestro cuerpo se atrofia por la falta de movimiento y por darle combustible de baja calidad, preferimos descuidarlo.

A veces valoramos más los objetivos materiales que el material que forma parte de nosotros. Olvidamos que nuestro cuerpo es nuestro vehículo y templo de viaje. Y como cualquier herramienta se desgasta y requiere cuidados.

Tal vez tu viaje no termine mañana por descuidar tu cuerpo, pero no será lo mismo vivir enfermo, deteriorado y lleno de medicamentos, que si estas saludable, cargado de entusiasmo y rebosante de energía.

[Articulo recomendado: Cómo alimentarte saludablemente y sentirte bien]

No hay cosa más importante que tu cuerpo. Porque gracias a él tienes vida. Gracias a él puedes tener hijos (o sobrinos) y verlos crecer. Puedes hacer el amor con tu pareja. Puedes correr, besar a tus padres y abrazar a tus amigos…

¡Valoremos nuestro cuerpo como un tesoro y cuidémoslo como tal!

[Artículo recomendado: Salud: el mejor tesoro que puedes tener]

Lección 6: A veces el mar y el viento serán aliados y otras veces adversos

A veces el viento puede no ser favorable y la marea un tanto agresiva, pero ambos forman parte del viaje.

Aunque los problemas y las dificultades van a aparecer a lo largo de los años, todo en conjunto formará parte de nuestra historia.

Es por eso que debemos aprender a valorar y apreciar la vida con todos sus matices, tal como lo haces cuando admiras una rosa con todas sus espinas.

No puedes tener alimento sin esforzarte para conseguirlo. No puedes tomar agua sin caminar para encontrarla, esa es la naturaleza de la vida.

Las dificultades nos hacen expandirnos como personas, y debemos aceptarlas y abrazarlas como los maestros de crecimiento y transformacion que realmente son.

Recuerda:

Un mar liso nunca hizo a un marinero experto

– Proverbio

A veces la vida puede parecer injusta, pero es un regalo que se te dio entre muchas posibilidades, con una fecha de caducidad, que se pudo haber negado, y cuyo timón tienes en tu manos ahora mismo. Es tu decisión dejarla pasar, o darle un buen rumbo que te de sentido.

Lección 7: Deja una estela a tu paso

Un barco, al igual que lo hace una estrella fugaz, dejan una estela a su paso que muestra su recorrido, su dirección y su trayectoria. Esta es una prueba clara y evidente de que estuvieron ahí, en algún punto de la historia.

Como ellos, tú también puedes asegurarte de que tu paso por el mundo no sea en vano. Que se perciban tus huellas como una clara prueba de que estuviste ahí y que hiciste algo bueno y positivo en tu trayecto.

Puedes dejar un legado con tus actos y hacer la diferencia en el mundo, sintiéndote orgulloso por elegir vivir de la manera en que lo decidiste hacerlo.

Si al mirar atrás no encuentras tus huellas en el camino, sabrás entonces que es momento de pisar más firmeza.

Maurino M. Loyola

◊♦◊

Ahora cuéntame ¿Qué te pareció mi la analogía entre un barco y la vida? ¿Hay alguna lección que agregarías?

Nos leemos en los comentarios, y si te ha gustado, te invito a compartirlo con tus amigos. Al hacerlo, me ayudas y me impulsas a seguir entregándote más contenidos como este y te estaré muy agradecido. 🙂

Compartir en:

Publicaciones Similares

2 comentarios

  1. Teniendo en cuenta la metáfora de que la vida es una travesía de mar, aunque exige esfuerzo todos nosotros podemos adquirir dirección diestra y aprender a navegar con éxito en el mar de la vida, “tenemos que combinar sabiduría, entendimiento y perspicacia” un escritor de la Biblia lo escribió hace 2 mil años

    1. Gracias por compartir Lidia. Así es; desde que nacemos nos convertimos en “navegantes” de la vida. Y es nuestro deber aprender a tomar dirección y sentido a lo largo de cada etapa. 🙂
      Espero todo vaya muy bien.
      ¡Un abrazo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *