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No te ahogues en un vaso de agua

«No te ahogues en un vaso de agua». Seguramente alguna vez has escuchado esta frase. Y es que a veces llegamos a sentir que los problemas nos sobrepasan. Nos sentimos incapaces de salir de ellos y no sabemos cuándo ni cómo las cosas puedan mejorar.

A pesar de ello, las personas a nuestro alrededor (que miran el problema desde fuera) pueden ver las cosas desde otro ángulo. Se dan cuenta que nuestros problemas en realidad no son tan importantes como creemos. Y si cambiamos nuestra perspectiva, todo cambiará. Esta es una de las claves de la vida, de la que quiero hablarte a continuación. 🙂

Un simple vaso de agua modifica la interpretación de tu realidad

Cuando tenemos un problema y estamos inmersos en él, es difícil ver a los lejos. Nuestra percepción está definida sólo por lo que vemos en la inmediates. La situación es empañada por nuestras emociones y sentimientos del momento, se nubla juicio y sentimos como si el mundo se derrumba ante nuestros ojos. Esto es normal, aun conservamos aquel instinto primitivo básico de supervivencia llamado miedo.

A veces sentimos que nos ahogamos en una marea llena de tempestad que nos succiona hasta las profundidades, cuando en realidad lo que estamos haciendo es tratando de permanecer en la superficie de vaso de agua que no está ni cerca de derramarse.

¿De qué vasos de agua estás hablando? 🤔

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Veamos un par de ejemplos:

Es típico ver que alguien sienta que la vida deja de importar, solo porque la persona que dice amar, se separa de él o ella. Esa persona cree que se trata de amor verdadero, cuando lo único que tiene es una codependencia emocional donde solo se importa a sí mismo.

Otro ejemplo: Es común ver cuando alguien siente como si el mundo se terminara debido a que fue despedido de su empleo sin previo aviso. No alcanza a ver la situación completa. Sienten que el mundo se desmorona, cuando en realidad tiene más oportunidades de las que imagina, que la vida le ha puesto enfrente.

Te puedo decir que yo mismo he sentido ahogarme varias veces, en especial de pequeño y adolescente. Problemas sencillos hacían que el mundo se me viniera encima; una mala nota en un examen de la escuela, situaciones amorosas, alguna travesura cuando tenía 5 años, o simple e increíblemente por darme cuenta que subí de peso al mirar que los pantalones ya no me cerraban. 😅

Nos ahogamos en vasos de agua y perdemos la perspectiva real de las cosas. Sentimos que lo que es hoy, permanecerá por siempre y nos acompañará por el resto de nuestros días. No obstante, debes recordar que:

Si algo en nuestro universo es permanente, es justamente el cambio.

Es verdad, a veces no es solo un vaso

Las cosas no son tan malas como parecen, no te ahogues en un vaso de agua

A veces la tempestad es real. No puedes evitar, por ejemplo, que algunas personas que amas partan de este mundo, o que haya alguna catástrofe ocasionada por un sismo, una erupción volcánica, o un tsunami.

A veces es difícil ver cómo la vida se torna distinta conforme los años transcurren; a veces, ocurren puntos de inflexión que no están bajo nuestro control y cambian nuestra vida para siempre.

Como he dicho anteriormente: El cambio es inevitable y necesario. Y aunque ocurran eventos desagradables o inconvenientes, debemos aprender a amar la vida con todo eso, porque es parte de ella, la rosa viene con sus espinas.

Vivir es una oportunidad que te hace enormemente afortunada. Piénsalo, sino hubieses nacido, ni siquiera tendrías la gran bendición de tener todas las experiencias que puedes tener mientras estás aquí. Incluso estar frente a un aparato electrónico leyendo este artículo ahora mismo, es parte de la fortuna de estar vivo. Mejor estar, que no estar ¿No te parece?

No te ahogues en cualquier vaso

Siempre tendrás asuntos, problemas, cosas a qué brindar tu atención, tiempo y energía, esa es la vida. Asi que, si te vas ahogar, entonces que valga la pena. Ahógate en el vaso adecuado; en aquel que has elegido por convicción, ejerciendo tu libertad de elección, y no porque es aquel vaso donde otros esperan que te sumerjas.

No permitas ahogarte en un empleo que odias, que te consume y no te hace feliz. Si vas a tener problemas y retos que superar, que sea en algo que te inspira a darlo todo, y a hacerlo bien. [Artículo recomendado: Cómo dejar tu trabajo de la mejor forma]

No te ahogues por el amor de una persona que no te valora, y que desde hace tiempo no te permite ser la persona que eres en el interior. Expresa tu esencia y conviertete en la persona que debes ser.

Si sientes que el mundo se acaba, entonces toma conciencia de que solo es una ilusión provocada por los eventos del momento actual. Todas esas emociones ocurren porque te enfocas en eso. Ocupa tu mente en algo diferente, y permite que el tiempo haga lo suyo.

Pregúntate si el vaso en el que sientes ahogarte es el adecuado o el único… ¿Acaso es el que siempre soñaste desde pequeño? ¿Ese trabajo, esa persona, o es oportunidad es la única y la mejor a la que puedes aspirar en vida? Claro que no. Cuando una puerta se cierra, se presentan ante ti una infinidad de otras más. En realidad, ese vaso no es tan profundo, ni es el mejor vaso para ahogarte. ¡Puedes elegir!

El crecimiento puede doler, el cambio puede doler, pero nada es más doloroso que quedarte atrapado en un lugar al que no perteneces. Cambia de vaso.

Qué hacer cuando sientes que te ahogas y el vaso es muy grande

mira la belleza de la vida, la cosas no son tan malas

El único ejercicio que me funciona, es lo que yo llamo expansión mental. Se trata de cambiar tus creencias, dirigirte por tus valores y ver más allá de lo que percibes desde tu situación actual.

Es un proceso mental. Ya sea que estés en un vaso de agua o atravesando una marea real; expandir tu mente más allá de tu individualidad, te ayuda a ver las cosas desde una perspectiva más amplia.

Al hacerlo, puedes ver tu situación más allá de tus sentimientos e intereses personales. Logras percibirte como parte de algo más grande que tú mismo.

No hay cosa más poderosa que puedes hacer para modificar tu manera de ver cierta situación, que dejar de pensar en lo que te sucede (y en lo que te conviene), y visualizar el mundo de acontecimientos que hay a tu alrededor.

Cuando sientes que el mundo se derrumba, solo es tu percepción. Fuera de lo que alcanzas a percibir, mucha gente tiene otros problemas que les preocupan.

Mientras vives preocupado porque te fue mal en el examen, o aquella persona te ha dejado para irse con alguien más, hay alguien más en algún lugar del planeta que se preocupa por que su negocio ya no tiene clientes, porque un tornado derrumbo su casa, o porque el bebé que esperan con ansias, no viene totalmente saludable.

Aunque suene duro, cada persona tiene un vaso en que ahogarse, y aun así la tierra sigue su curso. La vida no es perfecta y a veces es injusta. Tiene cosas que nos benefician y otras que nos afectan, pero todo es parte del mismo juego.

Al final, vamos a morir, así que, si tus problemas son menores, expande tu mente y aprovecha que estás aquí. Piensa que tienes una oportunidad irremplazable para hacer todo cuanto quieras, puedas, debas y necesites.

El mundo no se termina solo porque ocurre algo que no esperabas. Se te dio la oportunidad de estar aquí, y ahora. Y conocer a todas esas personas que hoy te rodean que, sin ellas, tu vida no tendría sentido. Agradece por ello y aprovecha el momento ¡No lo dejes ir!

◊♦◊

Ahora cuéntame ¿Alguna vez has sentido que el mundo se termina y tiempo después te das cuenta que solo te estabas ahogando en un vaso de agua?

Nos leemos en los comentarios 🙂

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