No tienes que entregar tus dones al mundo

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No tienes que entregar tus dones al mundo si no te hace feliz

Todos tenemos unos dones o talentos que nos hacen especiales, y que podemos dar al mundo… Si te soy sincero no me gusta mucho usar la palabra dones. Creo que suena a algo que fue entregado por la gracia divina y esas cosas…  sencillamente creo somos diferentes y tenemos cualidades y características, que unidas, nos hacen únicos. Sin embargo, eso no significa que tengamos que entregarlas al mundo y vivir de nuestros dones.

Los gurús del desarrollo personal te pueden decir que sigas tus pasiones y que entregues tus dones para que cumplas tu propósito de vida… eso funciona, pero solamente para algunas pocas personas, ya que solo sucede cuando eliges tomar un camino alineado con esas características peculiares. Aquí la palabra clave es “eliges”.

Puedes entregar tus dones y seguir tus pasiones siempre y cuando lo que quieres hacer con tu vida, este directamente relacionado con esas habilidades, características o cualidades distintivas que has recibido.

Y no estoy diciendo que dios en persona te las haya entregado. Simplemente las recibiste gracias a tu genética o a mutaciones que te hicieron diferente.

Tus dones no lo son todo

Los dones y talentos que tienes pudieron haber sido otros, y el hecho de que los tengas, no significa que le vayan a gustar a la gente.

Pongamos un ejemplo:

Hay muchos casos de personas que cantan excepcionalmente bien, sin embargo hay quienes cantan peor y logran tener más éxito que aquellos que si tiene el don del canto ¿Sabes por qué?

Pues porque tal vez esa persona que tiene una voz angelical, no tiene el carisma, la personalidad magnética, o no es lo suficientemente atractiva para el público… sé que esto suena duro pero así es.

El hecho de que tengas un don no significa que le vayas a gustar a la gente o les vaya a interesar lo que haces.

No tienes que seguir tus dones

Seguir nuestros dones (habilidades o características valiosas y peculiares) no es algo que funcione para la mayoría de personas. Es por eso que es mejor seguir tus intereses intrigantes; aquello que te llama la atención, y quieres probar por encima de todo.

¿Sabes por qué funciona mucho mejor? Pues por el simple hecho de que son actividades que te hacen feliz, y haces con amor. Piénsalo, la mayoría de nosotros colocamos nuestros intereses por encima de nuestros dones porque es algo que tiene más sentido a corto, mediano y largo plazo. Preferimos eso, que entregar nuestros dones o habilidades naturales que no nos interesan.

Perseguir nuestros intereses es algo que es innato en nosotros, ya que vamos por aquello que queremos descubrir, en vez de utilizar lo que hemos recibido de manera natural.

Pongamos un ejemplo:

Imagina que eres una persona de estatura alta. Ese fue el don que se te entrego. Entonces dime:

¿Solo por tener mayor altura a una persona promedio, debe ser tu destino convertirte en basquetbolista o módulo profesional?

¿Si se te entrego el don de tener unos dedos largos y delgados, es tu destino convertirte en músico para tocar el piano o la guitarra?

O por el contrario ¿Si tienes dedos cortos y gruesos, y tu sueño es tocar la guitarra, ya no lo vas a intentar?

¿Si tienes el don y la facilidad para las matemáticas y los cálculos, forzosamente tienes que ser físico-matemático, ingeniero o cualquier otra actividad que involucre números?

¿Si tienes unas cuerdas vocales prodigiosas, es tu destino ser cantante profesional a pesar de que tu corazón te dice que necesitas convertirte en un médico cirujano?

No es tu deber entregar tus dones

Seguir nuestros dones es algo que podemos hacer, pero no algo que debemos hacer. Puedes seguir tus dones si lo deseas, y si eso es lo que te hace feliz. Pero no sigas esa linea de pensamiento convencional que dice: “Sigue tus dones y tus pasiones” porque eso no garantiza que te vayas a sentir pleno y satisfecho con tu trabajo.

Tus dones pueden estar alineados (casualmente) con aquello que quieres hacer con tu vida, pero también puede ser que no lo estén.

Piensa que no por el hecho de que tengas la facilidad para hacer reír a la gente, tienes que ser cómico o payaso en un circo. Tal vez puedes usar tu carisma y tu sentido del humor siendo abogado. Además eso te puede funcionar muy bien con los clientes ¡Te lo aseguro!

No tienes que dar tus dones al mundo si hay algo más que te gustaría dar. Y si aún no sabes qué camino tomar, mi consejo es que sigas tus intereses y definas un propósito para tu vida a partir de ellos.

Puedes utilizar tus dones y fortalezas para diferenciarte del resto, pero siempre siguiendo tus intereses.

No tienes que seguir tus dones como si fuera mandato divino dedicarte a algo que no te inspira ni te interesa.

Es mejor utilizar tus dones y talentos como complementos que te ayuden a perseguir tus sueños. Esas fortalezas o cualidades naturales te pueden ser muy útiles en aquello a lo que te dediques, pero no tiene que ser la base sobre la que sostiene tu vida profesional.

Si sigues un camino que no te interesa solo porque tienes un don, tarde o temprano querrás tirar la toalla, porque no es algo que surge desde tu corazón.

La habilidad obtenida con la práctica es el mejor don que puedes tener

Cuando sigues tus intereses y deseos más profundos, generas pasión en lo que haces. Con el tiempo, y repetición tras repetición, te haces bueno en eso.

La práctica combinada con disciplina, amor y perseverancia te pueden hacer tan habilidoso que las personas pueden llegar a creer que tienes un don natural. Sin embargo, no es una habilidad que se te haya entregado al nacer, sino que fue a través de una constancia inquebrantable que te hizo destacar y hacerte bueno en lo que haces.

No hay forma que Lionel Messi, Albert Einstein, Michael Jackson, o Steve Jobs hayan sido buenos en lo que hicieron, si no tenían un interés y un deseo genuino por conseguirlo.

Tener el don es algo bueno, pero no sirve por sí solo a largo plazo. Se necesita una chispa de interés, deseo, y/o necesidad, que te mueva a través de los años.

Por esa razón, vale más escuchar tu corazón y seguir tu intuición, porque cuando tienes un deseo genuino por conseguir algo, vas a practicar tantas veces como sea necesario para hacerte bueno en eso.

Una persona que no tiene el don ni el talento natural, puede llegar más lejos que una que si lo tiene pero carece interés, disciplina y constancia.  

El amor, la voluntad y la perseverancia te servirán mucho más para conquistar horizontes, que tener un don que no te interesa potenciar.

◊♦◊

Esto era lo que te quería contar acerca de lo que pienso sobre dar nuestros dones al mundo.

Últimamente veo muchos mensajes por internet hablando acerca de entregar tus dones.

La verdad no me gusta mucho el enfoque que le dan. Y desafortunadamente muchas personas creen esas ideas que no tienen un sustento fiable… Como si dar tus dones fuera la clave para una vida feliz.

Espero que este pequeño artículo te sirva de alguna forma si estás tratando de encontrar tus dones. Ahora sabes que no te tienes que preocupar mucho por eso. Los dones estás sobre valorados.

Si tienes algo que te gustaría agregar puedes dejarnos tu comentario aquí debajo. Y si te ha gustado te invito a que lo compartas con tus amigos. Si lo haces te estaré muy agradecido. 🙂

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